De a poquito se va creando el nicho de “turismo” de Carnaval
Más allá del alquiler de balcones para ver las Llamadas, que cada año cotizan mejor, y del oficializado Museo del Carnaval, despacito se va afianzando la segmentación de negocios vinculados a una de las fiestas más populares del Uruguay. Ya hay dos propuestas gastronómicas típicamente carnavaleras en Montevideo: Tras Bambalinas, ubicada dentro el Museo del Carnaval y Bacanal, en la esquina de Soriano y Ciudadela (donde estaba Tras Bambalinas).
Más allá del alquiler de balcones para ver las Llamadas, que cada año cotizan mejor, y del oficializado Museo del Carnaval, despacito se va afianzando la segmentación de negocios vinculados a una de las fiestas más populares del Uruguay. Ya hay dos propuestas gastronómicas típicamente carnavaleras en Montevideo: Tras Bambalinas, ubicada dentro el Museo del Carnaval y Bacanal, en la esquina de Soriano y Ciudadela (donde estaba Tras Bambalinas).