Ante la crisis, cada continente se ajusta el cinturón a su manera

La crisis económica mundial está cambiando hábitos en todas las clases sociales. En Estados Unidos está de moda el shopping de lujo a domicilio, porque los ricos no se atreven a salir de las tiendas con sus compras. Las tarjetas de crédito aumentaron los intereses, y los shoppings reducen horario por falta de clientes. En las clases bajas, donde hay mayor competencia laboral entre estadounidenses e inmigrantes, la xenofobia va en aumento.En Italia la ocupación de viviendas surgió como nunca y la gente se deshace de sus tesoros de familia a bajos precios en tiendas de segunda mano. En Francia está de moda el alquiler de terrenos para huertas por 50 euros al mes y el trueque de objetos y servicios. Los franceses no dejan de ir al restaurante pero aprovechan el "menú de crisis", por 9 euros, y en la Costa Azul surge el menú “a voluntad”. En España baja el uso de celulares y la venta de autos, y la gente come en la oficina. Para los adolescentes se acabaron los taxis, ir a tomar copas con amigos, gastar en discos y ropa, y la dependencia económica se prolonga. En Uruguay el mercado laboral todavía no ha sentido demasiado los efectos de la crisis, pero la venta de 0 km bajó más de 30% desde fines de 2008. En la consultora CPA/Ferrere opinan que "es probable que el recrudecimiento de la crisis y sus impactos regionales tengan un impacto interno nada despreciable, con mayor intensidad en la segunda mitad del año".

Montevideo gana altura hacia el norte: los nuevos barrios que cobran protagonismo

(Por Nicolás Aramendi) Zonas de la capital que hace algunos años estaban en “un segundo plano” para el desarrollo inmobiliario, hoy emergen cada vez más como sólidas opciones no solo de renta, sino también de residencia para un público que mayormente prefiere mudarse a otra modalidad de vida, pero dentro de su barrio. ¿Cómo es la demanda? ¿Qué sucede con la identidad de estos barrios?

COT se planta en Maldonado y Colonia Express suma otro frente con el sector público

COT presentó recursos administrativos contra la adjudicación de las terminales de Maldonado, Piriápolis, Punta del Este y San Carlos y cuestionó especialmente haber recibido cero puntos en experiencia en explotación y administración de terminales. Según un comunicado de la empresa al que accedió InfoNegocios, COT sostiene que ofreció un canon anual de $1,8 millones y una inversión superior a $35,6 millones. El episodio suma, además, un nuevo frente para el grupo Colonia Express.