Las cervezas de marcas extranjeras tienen una oferta muy tentadora que es la de presentarse en envases individuales, tanto de latas como de botellas no retornables. Esto, sin duda, incide en la elección de un producto local o uno importado.
Según datos de la Dirección General Impositiva, el volumen total de consumo en Uruguay tuvo un ligero crecimiento de 98,3 millones de litros, siendo la cerveza importada la que registró un incremento de 16,7% comparado a 2023, alcanzado a levantar espuma de 47,5 millones de litros.
Según los diferentes actores del mercado que trabajan con la cerveza –importadores, distribuidores, vendedores y consumidores–, este crecimiento viene dándose ininterrumpidamente desde hace cinco años, consolidando la presencia de marcas extranjeras.
¿Qué pasa del otro lado del mostrador? La fabricación nacional de cerveza llegó a su nivel más bajo desde 2002, totalizando 50,8 millones de litros. Sin duda la producción local, enfocada en los envases retornables, pierde terreno en este sentido, ya que el mercado es mucho más dinámico y las preferencias de los consumidores han cambiado, no se trata solo de tomar cerveza con o sin espuma.