Me tiraste el pingüino, me tiraste el sifón (y en Rioplatense todo es excusa para brindar)
Hace apenas cuatro meses que abrió y encontrar una mesa libre, sobre todo en la noche, es todo un tema. ¿Por qué? Porque el boliche siempre está lleno, muestra de la buena atención y de una propuesta que, sin ser del todo nueva, es renovada para el barrio. Se trata de Rioplatense, “un bar como los de antes” según define Fidel Sarli, su propietario, quien instaló en Punta Carretas una típica esquina porteña.
Hace apenas cuatro meses que abrió y encontrar una mesa libre, sobre todo en la noche, es todo un tema. ¿Por qué? Porque el boliche siempre está lleno, muestra de la buena atención y de una propuesta que, sin ser del todo nueva, es renovada para el barrio. Se trata de Rioplatense, “un bar como los de antes” según define Fidel Sarli, su propietario, quien instaló en Punta Carretas una típica esquina porteña.