Restaurantes del puerto optaron por distinguirse con su propuesta étnica y les fue bien

Son de los que más trabajaron durante el mes de enero en Punta del Este. Los restaurantes del puerto se mantienen estoicos gracias a la diversidad de propuestas (y precios) cada vez más de nicho “étnico”. En la calle Virazón (o Calle 12) se puede encontrar una propuesta de comida mexicana (Pueblos) pegada al restó de comida peruana La Huaca (muy de moda desde la temporada pasada, por cierto). Pueblos es altamente recomendable, no sólo por la atención y lo exquisito de su comida sino por los precios. Una cena especial que consta de tacos, chimis, enchilada, chalupa, chile relleno, arroz, frijol frito más ensalada, todo por $ 445 (US$ 22,25). Pero también hay opciones más livianas como los nachos de queso fundido o los típicos burritos de carne o pollo que cuestan poco más de $ 200 (US$ 10). Si lo que querés, además de cena es diversión, Mambo Club (en la rambla frente al Yacht Club) le sigue poniendo color a la noche con elección de misses y mister, premiando personalidades y con shows de música en vivo todas las noches. No es de los lugares más económicos pero hay diversión asegurada.

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

En 5 años los cambios logísticos estarán relacionados con nuevas conexiones regionales y alternativas de salida para la producción nacional

El país atraviesa un proceso de transformación logística que podría abrir nuevas oportunidades para los sectores productivo, industrial y de servicios durante los próximos cinco años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que, antes de capturar ese potencial, Paraguay todavía enfrenta tres grandes desafíos que limitan el crecimiento de las industrias: el acceso al financiamiento, la formación de capacidades técnicas y la necesidad de una planificación territorial y logística acorde con el desarrollo productivo.