Pionera en cookies estilo NY va por más (Rock and Cookies lanza su versión en lata y proyecta abrir su café en Parque Rodó)

Con una propuesta que combina artesanalidad y diseño, el emprendimiento nacido en 2018, que cosecha miles de seguidores en las redes, se posiciona en su rubro y prepara su próxima etapa.

Lo que comenzó como un experimento casero se transformó en una marca consolidada del segmento gourmet montevideano. Rock and Cookies, fundada en 2018 por la diseñadora venezolana Andrea Urbina, fue el primer emprendimiento en Uruguay en elaborar cookies estilo Nueva York, un formato que años más tarde se volvió tendencia.

Urbina llegó al país desde Venezuela con experiencia en diseño gráfico, pero sin antecedentes en gastronomía. “Nunca había hecho galletas antes, pero me di cuenta de que en Uruguay no se conseguían este tipo de cookies y quise intentarlo”, recuerda. Empezó sin capital, con una máquina planetaria sencilla y un horno doméstico y, tras meses de prueba y error, consiguió el resultado que buscaba: unas cookies húmedas por dentro, crujientes por fuera y con una fuerte identidad estética.

Hoy, Rock and Cookies cuenta con más de 12.000 seguidores en Instagram, un pequeño local propio y ventas que superan las 80 unidades por semana. “Todo el crecimiento fue orgánico, sin inversión en publicidad. La gente nos conoce por recomendación y eso es lo que más valoran”, explica la emprendedora, que actualmente se dedica de forma exclusiva al negocio.

Nuevo formato: cookies gigantes en lata

El lanzamiento más reciente de la marca son unas originales cookies gigantes presentadas en latas metálicas, una propuesta inspirada en las tradicionales galletitas danesas, pero con una impronta local. “Queríamos ofrecer algo diferente, pensado para regalar o compartir. Cada lata equivale a unas siete u ocho cookies tradicionales”, detalla Urbina.

Las latas se comercializan a entre $1.700 y $2.000, según el sabor, e incorporan una colaboración con Conaprole, ofreciendo la posibilidad de acompañarlas con helado. “La cookie caliente con helado es una combinación excelente y tuvo muy buena recepción”, señala.

De mostrador a café

El local de Rock and Cookies, ubicado en Parque Rodó, funciona actualmente como punto de venta con mostrador, de jueves a domingo, pero Urbina ya proyecta una segunda etapa. “Queremos transformarlo en un café, con mesas y servicio completo. Muchos clientes nos lo piden y sería una evolución natural del emprendimiento”, afirma.

Identidad y calidad como sello

El menú incluye nueve variedades fijas y otras que van variando en función de la época, con precios de entre $220 y $280 por unidad, todas elaboradas con productos naturales y sin saborizantes. “Si es de pistacho, lleva pistacho real. Cuidamos cada detalle porque la calidad es lo que hace que la gente vuelva”, subraya.

Además del producto, la identidad visual es un elemento central de la marca. “Viene de mi formación en diseño. Me interesa que todo —desde el nombre hasta el empaque— tenga coherencia estética”, explica Urbina y ejemplifica con la cookie de limón y chocolate blanco llamada John Lemon.

Asimismo, Urbina ya está craneando con todo el lanzamiento inminente de sus cookies especiales por la Navidad, que será anunciado a través de las redes sociales de Rock and Cookies.

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