Los piratas del software se “robaron” US$ 78 millones en Uruguay

Si en tu empresa compraron una licencia de algún programa informático y la instalaron en más de una computadora, eso es ahora calificado directamente como “robo” por las autoridades que rigen el negocio del software. En el Uruguay, la piratería sigue siendo pan de cada día, y en 2010, el porcentaje aumentó de 68% a 69% (la tasa mundial es de 42%), quitándole a las empresas US$ 78 millones. Esto demuestra que todas las medidas dispuestas por BSA (www.bsa.org) la alianza que reúne a los productores de software han sido insuficientes porque lejos de disminuir ha crecido.

Más allá de la pérdida de las empresas, sólo de IVA, el Estado uruguayo se está perdiendo unos US$ 17 millones. Este año, el estudio presentado por BSA en conjunto con la consultora IDC incluyó una encuesta de opinión pública de usuarios de computadoras sobre actitudes y conductas sociales relacionadas con la piratería de programas, conducida por Ipsos Public Affairs. La encuesta reveló un reconocimiento y apoyo a los derechos de la propiedad intelectual (7 de cada 10 creen que justo recompensar a los inventores por su creación) pero en los hechos eso no se plasma. También reconocen que tener programas con licencia es bueno porque tiene varias ventajas como el acceso a asistencia técnica y protección contra hackers y códigos maliciosos (malware).

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

En 5 años los cambios logísticos estarán relacionados con nuevas conexiones regionales y alternativas de salida para la producción nacional

El país atraviesa un proceso de transformación logística que podría abrir nuevas oportunidades para los sectores productivo, industrial y de servicios durante los próximos cinco años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que, antes de capturar ese potencial, Paraguay todavía enfrenta tres grandes desafíos que limitan el crecimiento de las industrias: el acceso al financiamiento, la formación de capacidades técnicas y la necesidad de una planificación territorial y logística acorde con el desarrollo productivo.