Booking.com ya ofrece 3.600 propiedades en Uruguay (más que hoteles, más que Airbnb)

Quizás porque toda su inversión publicitaria busca la conversión a reservas, Booking.com no tiene una imagen de marca a la altura de su estatura. "Somos la tercera empresa de ecommerce del mundo detrás detrás de Amazon y Alibaba -explica Maximiliano Alfaro (foto) - country manager de la operación en Argentina, Uruguay y Paraguay-; nuestra capitalización bursátil es de US$ 100.000 millones".
En el mundo ofrecen más de 2 millones de propiedades, 20.000 en Argentina (12.000 de ellas no son hoteles) y 3.600 en Uruguay. Cómo funciona esta maquinaria de concretar reserva de habitaciones.

Cada día, a través de Booking.com se reservan 1,5 millones de habitaciones a lo largo y ancho del mundo. De hecho, esta plataforma está presente en 229 países y territorios con una oferta global de 28 millones de unidades (el equivalente a habitaciones), 5 millones de esas unidades no tradicionales, un tipología donde ingresa todo aquello que no es hotel y que puede ser desde un iglú, un casa en un árbol, una cápsula suspendida de una montaña y otras 30 tipologías.

En Argentina (la segunda operación en abrir en la región, luego de Brasil) están presentes desde 2010 y ofrecen 20.000 propiedades, con un crecimiento superior al 50% interanual en estas opciones. Por caso, en Uruguay hay 3.600 alternativas para elegir en Booking con una lógica donde manda el servicio al cliente.

"Todo lo que hacemos es para satisfacer a nuestro cliente, para que la persona encuentre aquello que más se adecua a su perfil de búsqueda -explica Alfaro-; de hecho si vos y yo hacemos una búsqueda ahora el sistema nos va a mostrar alternativas distintas".

Las búsquedas de los usuarios ayudan al equipo de Booking (42 personas en el país, 17.000 en todo el mundo, la mayoría en Amsterdam) a entender cada vez a sus clientes y los empuja a buscar nuevas propiedades del tipo o en los lugares donde se posa la demanda.

El modelo de negocios de Booking no toca el dinero del cliente final: el sistema hace la reserva, pero el cliente paga en el hotel que luego arregla cuentas con la plataforma, una comisión que -en promedio- ronda el 15%. Es cada propiedad la que decide qué cantidad de camas o habitaciones sube a Booking y a qué precios. Por eso Booking.com es lo que en la jerga se denomina IDS (Internet Distribution System) y no una OTA (online travel agency, el modelo de Despegar.com o Almundo.com en el mercado local).

Como en otros sistemas, las valoraciones de los usuarios son clave en la retroalimentación del algoritmo de búsqueda: "pero nosotros tenemos más de 150 millones de comentarios reales, porque sólo un pasajero que se alojó en un hotel recibe luego la invitación a dejar su valoración". De esta manera, Booking.com está protegido contra "operaciones" de marketing.

Booking.com es parte de Booking Holdings, un conglomerado que también integra priceline.com, agoda.com, Kayak, Rentalcars.com & OpenTable.

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