Vie 27/02/2009
Si uno vive en barrios como 40 Semanas, o Borro, aunque sea honesto es muy difícil conseguir trabajo, según dicen algunos chicos que hacen su primera experiencia laboral en la organización social
Tacurú. En barrios donde la delincuencia y la pasta base son moneda corriente, Tacurú prepara a más de 700 chicos para su salida al mercado laboral. Son chicos que a los 20 años a veces ya tienen dos hijos que cuidar y Tacurú se encarga de concretar convenios laborales con
Aebu, Cooperativa Bancaria y varias empresas privadas. Los convenios comenzaron en 1992, con la
IMM y algunos incluso tienen una contrapartida de estudios, para dar a los jóvenes otras herramientas: “Yo estoy estudiando computación en
BIOS”, dice Paola, una chica de 21 años que hace su pasantía en Aebu.
Hebert: “Brillante lo de la lavada de cara, ojalá la gente joven que está entrando al banco lo dote de mayor eficiencia, agilidad, y que permita que cada vez que hay que ir a realizar una transacción bancaria no sea un martirio, con pérdidas de tiempo laboral muy exageradas. Que sea el banco país desarrollando eso, el país”.