La inteligencia artificial en Uruguay nos pone segundos en el ranking de América Latina

Según el Oxford Insights International Development Research Centre, la preparación gubernamental en nuestro país nos posiciona en segundo lugar respecto al resto de América Latina y en el puesto 35 a nivel global.

Según el índice 2019 de preparación gubernamental para la inteligencia artificial, detrás de México que obtuvo el primer puesto, Uruguay se posiciona segundo en el ranking de América Latina, tras la evaluación de 194 naciones a las que se le estudió cuatro aspectos muy específicos: gobernanza, infraestructura y datos, habilidades y educación, y servicios públicos y gubernamentales.

Elaborado por el Oxford Insights International Development Research Centre (IDRC), el reporte señala que solo hasta la fecha estos dos países latinoamericanos (México y Uruguay) desarrollaron políticas y estrategias de inteligencia artificial.

El informe explica que para 2030 se prevé que las tecnologías relacionadas a la inteligencia artificial agreguen US$ 15 billones a la economía global, por ende, se trata de un poder transformador sumamente importante.

A nivel global, según el IDRC, Uruguay quedó en la posición 35, por lo que deberíamos todos como sociedad estar orgullosos.

“Uruguay es hoy uno de los mejores países del mundo para planear inversiones a largo plazo” (Román Viñoly, CEO de Integrated Development)

(Por Cecilia Presa) El empresario reflexiona sobre por qué el país se volvió un lugar estratégico para invertir, cómo nació Médano —un edificio de 50.000 m² que busca redefinir el residencial de alta gama en la costa— y qué aprendizajes de su padre el arquitecto Rafael Viñoly están guiando la nueva etapa de la empresa.

José Cujó, contratista principal del último proyecto de Rafael Viñoly: Médano by Viñoly, un desafío técnico y simbólico en El Pinar

(IN Content) La constructora uruguaya José Cujó S.A., con más de 70 años de trayectoria, participa de la construcción de Médano by Viñoly, la obra residencial que representa el último diseño del arquitecto Rafael Viñoly en vida. Ubicado en la entrada de El Pinar, el desarrollo se caracteriza por su exigencia técnica y su dimensión simbólica, situando a la empresa al frente de una obra de gran complejidad en el mercado uruguayo.