Con Fernando Martínez, gerente general de Urudata

InfoNegocios sigue sumando experiencias a los lectores y en este almuerzo profundizamos en el trabajo de adaptación que tuvo que hacer Urudata a partir de la crisis sanitaria. Con la ayuda de Edenred, los platos de Paninis y la cerveza Goose Island 312 logramos un muy buen ida y vuelta con Fernando Martínez, gerente general de una de las empresas de infraestructura más notorias del país.

Urudata es una empresa que opera en la industria informática desde 1986, en mi caso hace 28 años que formo parte de la compañía. En la organización actualmente trabajan 140 personas y como integradores abordamos desde la provisión de equipamiento, implementación de proyectos de infraestructura, provisión de servicios de outsourcing, implementaciones en el área de seguridad informática y gestión de servicios de TI a través de nuestra Mesa de Servicios. Venimos de un 2019 muy bueno. Ahora hay que planificar con otra realidad.

En los últimos meses nos encontramos con una situación que va a cambiar seguramente los objetivos de la empresa y nos exigirá adaptarnos a un escenario más complejo, porque la variable pandemia altera radicalmente cualquier planificación. En lo que refiere a la adaptación operativa, en nuestro caso pudimos actuar de forma planificada lo que nos ayudó a que se procediera en base a medidas previamente analizadas y aprobadas. A fines de febrero (varios días antes de que se declarara la emergencia sanitaria) a instancias del planteo de  un miembro del Directorio, se abordó el tema Coronavirus como orden de día y se estableció el plan de acción para organizarnos desde ese momento y a partir de que se detectara el primer caso de COVID-19 en UY. Cuando eso sucedió simplemente llevamos a cabo lo planificado. Además de todas las medidas que abordaban el aspecto sanitario se aseguró la disponibilidad de recursos financieros para que no se afectara el pago de remuneraciones del personal y proveedores y se determinó que los puestos de trabajo de todos los integrantes de Urudata estaban asegurados. Aun cuando alguna posición pudiera bajar sustancialmente su nivel de actividad se trabajaría en distribución de tareas, pero en ningún caso se recargaría al Estado con envíos a Seguro de Paro, en el entendido que Urudata es una empresa saludable y muchos uruguayos realmente necesitan ese apoyo. En nuestro caso por estar trabajando en el sector informático ya tenemos el ejercicio y estamos familiarizados con las herramientas de trabajo a distancia, pero en esta oportunidad hubo que ayudar a nuestros clientes a llevar a cabo este proceso de trabajo remoto con sus colaboradores de forma rápida y masiva, logrando mantener sus niveles de servicio. No fue sencillo pero se logró, fundamentalmente por los 10 integrantes de nuestra organización que permanecieron trabajando desde nuestras oficinas durante todo el proceso, así como parte del equipo de Outsourcing que continuó haciéndolo en las oficinas de nuestros clientes. Unos fenómenos. Otro desafío fue mantener el servicio en sus niveles de cumplimiento para nuestros clientes globales, dado que desde la Mesa de Servicios atendemos requerimientos de usuarios de la región, Europa, Asia y Estados Unidos en régimen 7x24x365. Tuvimos que duplicar equipos de trabajo por turnos en sus domicilios ya que el trabajo doméstico no cuenta con la misma infraestructura que tenemos en nuestras oficinas (grupo electrógeno, líneas de comunicaciones de backup, equipamiento redundante). De los aspectos más gratificantes, sin duda el reconocimiento de nuestros clientes por cómo hemos acompañado de forma permanente en esta situación inédita y el reencuentro en Urudata”.

Gracias a quienes nos acompañan:

Un pichón que busca volar alto pero le costó salir del nido (Kopel Sánchez y Lecueder planean con El Águila un gran negocio)

Que sí, que no. Que si hay cartel, que si no hay cartel. En un mercado chico los negocios grandes se ven aunque no parezca. Desde hace tiempo hay ruido sobre la Interbalnearia acerca de un proyecto que allí plantaría bandera. Había que esperar y apareció el cartel. Llamamos, pero del otro lado no encontramos respuesta una vez, dos veces, tres. Que sí, que no. El cartel dice El Águila, un nuevo concepto de ciudad, lo llevan adelante la desarrolladora Kopel Sánchez que se asoció con el Estudio Luis E. Lecueder. Buscamos un lado, el otro. Finalmente hablamos. 

Cada vez van quedando más chicos los m2 (la importadora Oprumin crece de modo sostenido)

En 2003 comenzó siendo una firma distribuidora de mayoristas, pero en 2006 dio el paso a la importación y comercialización, creciendo desde entonces a ritmo acelerado. “Vamos ya por la quinta mudanza, siempre a más y más, porque el día que no tenés stock el negocio se cae”, dijo Pablo Martínez, propietario y CEO de Oprumin, una empresa importadora, comercializadora y distribuidora de productos de consumo masivo, con un espacio de más de 8.000 m2 para trabajar en la Ruta 101. “Que ya nos queda chico”, remarcó Martínez a InfoNegocios.

De cuenca lechera a nodo estratégico regional (Asociación Rural de Florida prevé inversión de US$ 60 millones en polo logístico y puerto seco)

(Por Antonella Echenique) La Asociación Rural de Florida proyecta un parque de 70 hectáreas con una inversión estimada de 60 millones de dólares, que integrará producción agropecuaria, logística e industria, con conexión ferroviaria, exoneraciones impositivas y generación de empleo local. Rafael Leaniz, presidente de la asociación, dialogó con InfoNegocios de esto y otros temas.