Los exjugadores manyas tienen su Casa

Este nuevo espacio ubicado en la Peatonal Emilio Reus, es una construcción amplia que funcionará como un club social con especial atención en la contención sobre los más necesitados en aspectos básicos como la alimentación y la salud, física y mental.

La Casa del Exjugador de Peñarol ha sido promovida por el vicepresidente del club Rodolfo Catino y, estará administrada por una directiva integrada por icónicos exjugadores que trabajarán con un espíritu solidario.

En la Casa del Exjugador de Peñarol, los exfutbolistas manyas que lo requieran tendrán asistencia médica, odontológica y psicológica. También podrán desayunar, almorzar, merendar y cenar. Los impulsores del proyecto priorizarán brindarle contención a aquellos jugadores que dieron grandes alegrías a la hinchada carbonera y que, por los motivos que sean, atraviesan problemas económicos o de salud.

El objetivo de la Casa del Exjugador de Peñarol es generar sentimiento de pertenencia para los mayores que ganaron títulos pero que no tuvieron la recompensa económica que hubieran merecido. “Hay demasiadas situaciones difíciles como para que no le prestemos atención”, manifestó Catino.

Tu opinión enriquece este artículo:

Todavía hay tiempo para sacar la visa e ir a Estados Unidos (sistema prioritario para uruguayos rumbo al Mundial 2026)

La Embajada de Estados Unidos mantiene un esquema de citas prioritarias para la visa destinada a quienes compraron entradas para el Mundial 2026. La medida alcanza a uruguayos que aún planean viajar al torneo, mientras crecen las solicitudes de periodistas. A su vez, la visa B1/B2 -la más solicitada- registró 23.444 emisiones en 2025. Aún no hay datos sobre el impacto del Mundial, aunque el proceso sigue con normalidad.

Del Mundial a los negocios: Paraguay y Turquía fortalecen lazos comerciales con foco en agroindustria, carne y maquila

(Por MV) La Albirroja enfrentará a Turquía (oficialmente Türkiye desde el 2022) este sábado a las 00:00 en un partido que despierta expectativa entre los aficionados paraguayos. Pero más allá del fanatismo, la pasión por el fútbol y el clima mundialista, el cruce también abre una oportunidad para observar una relación que viene ganando terreno fuera de la cancha.