Con Eduardo Ottonelli, director General de Santa Elena Virbac

De la mano de IEEM, PuenteAéreo, Edenred y Victoria Plaza Office Tower, realizamos otro almuerzo ejecutivo en el que dos empresarios junto a Daniel Castro, debatieron sobre temas actuales. En este almuerzo realizado en Sheraton Hotel Montevideo, Eduardo Ottonelli, director general de Santa Elena Virbac, habló acerca de los avances y la incorporación de la tecnología en Uruguay, y el desconocimiento de la situación agropecuaria. Leé acá lo que nos contó...

“Uruguay tiene, hoy por hoy, una oferta muy interesante en términos de lo que es las áreas científicas, lo que son las áreas biológicas. Buena formación a nivel de biólogos, bioquímicos, biotecnólogos, se ha generado una oferta muy interesante".

“Se han generado carreras nuevas que han aportado elementos que faltaban, en ese sentido la capacidad técnica en Uruguay es buena. El problema es por otro lado, es que en algunas profesiones falta masa crítica laboral para poder desarrollarse. Eso en cierta medida se compensa con los programas de investigación que financia el gobierno a través del ANII, pero hay mucha ocupación dentro mismo de las universidades".

“Uruguay hoy en lo que es tecnología de avanzada en muchas áreas de trabajo está al mejor nivel del mundo.  Hay muy buena capacidad innovadora y en general de tecnología. Lo que si enfrentamos es competitividad en el momento en que eso se transforma en el producto cuando estamos hablando de un producto que en definitiva termina siendo farmacéutico industrial, ahí Uruguay está caro".

“Hay un gran desconocimiento del punto de vista de la ciudad, del sistema político uruguayo, del interior y en particular de lo que es el sector agropecuario".

“Las respuestas sobre las demandas pasan siempre por equipos, por definir cosas que demuestran un desconocimiento de lo que es la realidad en general del interior y del sector agropecuario".

“A partir del 2002 hubo una verdadera revolución del sector agropecuario, pero son negocios que también tienen su cuota aparte de riesgo, de variabilidad de los aspectos climáticos y enfrentan dificultades".

“Un buen ejemplo para que se vea a qué punto se desconoce es cuando el presidente dice, tenemos que tener un sector arrocero más eficiente. Un arrocero uruguayo es lo más eficiente del mundo, o sea, sin embargo hay números que no dan, y ni que hablar de la realidad de otros sectores...“.

“El sector lechero, por ejemplo, una persona que trabaja en un establecimiento lechero mediano su situación económica es delicada. Es un trabajo que tiene mucho componente familiar, y hoy de repente ese tipo que tiene un montón de trabajo sus ingresos son menores a los de un empleado de Conaprole".

“Hay un desconocimiento de esfuerzos reales que se han hecho, en términos de incorporación de tecnología y el campo ha cambiado. Nos seguimos guiando de la visión de la ciudad de desconocimiento".


 

Gracias a quienes nos acompañan:

     

Tu opinión enriquece este artículo:

Uruguay empieza a discutir las reglas para una movilidad autónoma (¿Quién paga si el auto sin conductor choca?)

(Por Antonella Echenique) Con vehículos que ya incorporan sistemas de conducción autónoma y la llegada de nuevas tecnologías al mercado uruguayo, el país comienza a discutir un vacío que hasta ahora parecía lejano: quién es responsable cuando detrás del volante ya no hay una persona. Un proyecto de ley presentado por el diputado Mauricio Viera busca crear el marco jurídico para estos vehículos, mientras que desde el BSE advierten que el mercado de seguros también deberá adaptarse.

Déficit subirá al 3,9% para ordenar las cuentas públicas y saldar deudas atrasadas del Estado con proveedores

El ministro de Economía, Óscar Lovera, sostuvo que el plan para disminuir la deuda del Estado con los proveedores contempla la ampliación del déficit fiscal al 3,9%, solicitud que se incluirá este año en la presentación del Presupuesto General de la Nación 2027. Para 2028, el Gobierno pretende volver a cumplir con la Ley de Responsabilidad Fiscal y, aparentemente, la medida no genera grandes cuestionamientos ni entre los analistas ni en el empresariado.