Jue 17/12/2009
La dependencia de los combustibles fósiles no puede calificarse de inevitable, dados los pocos esfuerzos realizados para encontrar soluciones alternativas. Mientras que las subvenciones mundiales a los productos del petróleo ascienden a unos US$ 150.000 millones anuales, el gasto privado en investigación, desarrollo y despliegue (IDD) en energía se sitúa entre US$ 40.000 millones y US$ 60.000 millones anuales, representa el 0,5% de los ingresos privados, mucho menos de lo que invierten sectores como las telecomunicaciones (8%) o los productos farmacéuticos (15%).
- La dependencia de los combustibles fósiles no puede calificarse de inevitable, dados los pocos esfuerzos realizados para encontrar soluciones alternativas. Mientras que las subvenciones mundiales a los productos del petróleo ascienden a unos US$ 150.000 millones anuales, el gasto privado en investigación, desarrollo y despliegue (IDD) en energía se sitúa entre US$ 40.000 millones y US$ 60.000 millones anuales, representa el 0,5% de los ingresos privados, mucho menos de lo que invierten sectores como las telecomunicaciones (8%) o los productos farmacéuticos (15%).