Mar 30/04/2019
El 25 de agosto de 1897 el presidente Idiarte Borda fue asesinado caminando por la calle Sarandí al salir de una misa. Mientras una multitud lo rodeaba, una persona se acerca y le da un disparo en el corazón. Sus últimas palabras fueron: "estoy muerto". No se le realizó ninguna autopsia, asumiendo inmediatamente como presidente, el vicepresidente Lindolfo Cuestas. Este hecho, que conmovió la historia del Uruguay, quedará plasmado en la obra Asesinato de un presidente uruguayo, el jueves 2 y viernes 3, a las 21 horas en La Cretina (Soriano 1236).
Para impulsar el desarrollo de los futuros profesionales, es necesario que el Gobierno paraguayo invierta en la calidad de la educación que se brinda a los niños y jóvenes en sus primeros 12 años de escuela o colegio.