Hace 10 años un televisor plasma costaba 20 veces más que ahora.

La masificación de algunos productos provoca una caída pronunciada en el precio. Esto sucede sobre todo con algunos ítems tecnológicos. Cuando salieron las pantallas de plasma, hace más o menos diez años, una de 40 pulgadas costaba alrededor de US$ 20.000, y los primeros LCD (26 pulgadas) que llegaron al mercado uruguayo rondaban los US$ 10.000. Actualmente, dependiendo de la marca, su precio ronda los US$ 1.000. Más exagerado aún es el caso del almacenaje de información. Un terabyte (1024 gigabytes) de información costaba unos US$ 650.000 hace diez años. Actualmente un disco duro externo de un tera se puede comprar por alrededor de US$ 130. ¿Qué otras cosas han bajado estrepitosamente de precio a medida que se masifican?

Se nos vienen (europeos y estadounidenses de “alto patrimonio” llegan cada vez más con inversiones millonarias)

Al flujo de argentinos que miraban al país como refugio fiscal en los últimos años se ha sumado la llegada de personas desde el norte, que eligen invertir en el país en rubros como el real estate y el agro, cuyo interés no es “tanto por lo impositivo”, sino por un cambio en el estilo de vida, según indicó Matías Ruvira, socio fundador de Residencias Uy y del estudio RVA.

En un año, Silente cuadruplicó su venta de yogurt 100% natural (pasó de 5.000 a 20.000 frascos)

(Por Antonella Echenique) La marca uruguaya Silente, fundada por el chef Gonzalo Araujo, cuadruplicó sus ventas en el último año impulsada por su yogur 100% natural, sin azúcar ni aditivos, que actualmente representa el 70% de su facturación. Además, el crecimiento se apoya en un modelo productivo basado en la sustentabilidad, el trabajo con pequeños productores y un enfoque de impacto social que comenzará a profundizar a partir de este año.

“Tomo vino con Sprite”: Messi habla y las marcas no la dejan pasar (los posteos de Sprite y Toro)

(Por Luciano Aimar) Lionel Messi fue entrevistado por Nico Occhiato y Diego Leuco en Luzu TV y dejó títulos imperdibles. Entre ellos, cuando fue consultado por la bebida que prefería tomar, el 10 no dudó y dijo: "tomo vino con Sprite, para que pegue más". En nota completa, los detalles de cómo las marcas aprovecharon estas palabras, sin mencionar al capitán, para no tener inconvenientes comerciales y legales.