A pocos minutos del paso fronterizo entre Uruguay y Brasil se construye un nuevo polo turístico que busca modificar la dinámica de la zona. Se trata de Atlântico Splash Park, un complejo que integrará hotelería, entretenimiento acuático, gastronomía y comercio.
Ubicado en el km 6 de la carretera ERS-699, entre Chuí y Barra do Chuí, el proyecto se desarrolla en una zona con circulación constante de turistas y actividad comercial durante todo el año. Detrás de la iniciativa están el empresario uruguayo Juan Saurina y su socio Nicolás Gandini, quienes impulsan el desarrollo del complejo con la intención de ofrecer una propuesta turística activa durante los 365 días del año. “Esta zona tiene un flujo permanente de personas que cruzan la frontera para comprar. Sin embargo, la infraestructura turística no creció al mismo ritmo. Detectamos un vacío en términos de entretenimiento, hospitalidad y servicios de mayor nivel”, señaló Saurina a InfoNegocios.
Un complejo “4 en 1”
El desarrollo reunirá cuatro componentes principales dentro de un predio de cinco hectáreas, con el objetivo de ofrecer una propuesta turística integral. Contará con el resort Atlântico, que incluirá suites, restaurante, spa y áreas comunes. El Parque Acuático Atlântico será cubierto y climatizado, con piscinas, toboganes y piscina de olas. Además, el Atlantic Shopping será orientado a compras y servicios. Finalmente, la Plaza Atlântico será un espacio gastronómico y de encuentro con restaurantes, cowork y distintos servicios.
El parque acuático será una de las principales atracciones. Al tratarse de una infraestructura cubierta y climatizada, podrá operar durante todo el año, lo que reduce la estacionalidad típica del turismo de sol y playa. “La idea inicial era construir un resort. No obstante, entendimos que para atraer visitantes necesitábamos una propuesta de entretenimiento. Así surgió el parque acuático; posteriormente se incorporó la plaza gastronómica y, más adelante, el shopping”, explicó Saurina.
El proyecto se ejecutará en tres etapas, con un horizonte estimado de cinco años y finalización prevista hacia 2031. En primer lugar, se construirá el parque acuático, la primera torre del resort y la Plaza Atlântico. En la segunda etapa se incorporará el shopping. Finalmente, la tercera fase incluirá una segunda torre hotelera con una temática distinta.
Actualmente, el proyecto se encuentra en su etapa inicial de obra. Según Saurina, el predio ya pertenece a la empresa y comenzaron los primeros trabajos de infraestructura. “Estamos desarrollando accesos, pavimentación y el salón de ventas. Además, en las próximas semanas comenzarán los movimientos de suelo y las tareas de topografía”, indicó.
El emprendimiento comenzó con capital propio de los socios. Posteriormente, fue presentado ante inversores a través de Invest RS, la agencia del gobierno de Rio Grande do Sul que promueve proyectos estratégicos. Asimismo, cuenta con financiamiento del Banco Nacional de Desarrollo de Brasil, lo que refuerza su carácter de iniciativa de interés regional.
Multipropiedad: un modelo que atrae inversores
Otro aspecto distintivo es el modelo de multipropiedad. A través de este sistema, los inversores adquieren fracciones de las unidades y se convierten en copropietarios, sin necesidad de comprar el apartamento completo. “Muchos uruguayos y argentinos están comprando fracciones de nuestras unidades. Es una forma de invertir en el complejo sin adquirir toda la propiedad, y además funciona muy bien desde el punto de vista legal y regulatorio en Brasil”, explicó el empresario.
La cercanía con la frontera también influye en el perfil del público. “El mercado uruguayo tendrá un peso importante dentro del complejo. El proyecto no fue pensado únicamente para Brasil, sino también para Uruguay y Argentina”, agregó Saurina. Asimismo, la ubicación favorece las escapadas de fin de semana, ya que se encuentra a unos 340 km de Montevideo y a 450 km de Porto Alegre.
Más allá del atractivo turístico, el emprendimiento también tendrá impacto económico en la región. Se estima que generará entre 120 y 150 empleos directos y entre 600 y 700 puestos de trabajo si se consideran los indirectos. “Para una ciudad como Chuí es muy significativo. Además, buscamos trabajar con instituciones educativas locales para que jóvenes formados en turismo y hotelería puedan desarrollarse profesionalmente en la zona”, concluyó.
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