Los deportes sostendrán la temporada en febrero

El golf, el polo y la náutica, más el clásico desfile del diseñador uruguayo Oscar Álvarez, serán las actividades que sostendrán la temporada hasta la semana de Carnaval, donde con otro público, fundamentalmente compuesto por uruguayos (sólo en el Uruguay hay un feriado de dos días corridos) Punta del Este tendrá la última posibilidad de captar turistas veraniegos.
Según publicó El País, el golf le dio a Punta en enero más de U$S 1,6 millones, y por segundo año consecutivo fue el deporte preferido de la temporada, con torneos de distinto calibre que fueron jugados por más de 550 personas por día en los tres clubes, que motivaron a muchas marcas que no tuvieron tanta presencia en otros eventos de la temporada a lucirse en las canchas patrocinando los torneos. Pero sí fue de las actividades más concurridas en enero, en febrero será prácticamente lo único para hacer en el balneario y alrededores. En el segundo mes del año habrá más de 50 torneos en los clubes de Punta del Este. Pero también habrá tiempo para el polo, la náutica y los deportes aventura. Uno de los puntos fuertes de los primeros días de febrero será la IX Semana del Mar, una propuesta que intercalará actividades recreativas, culturales y deportivas en distintos puntos de la costa puntaesteña. Y no mucho más.

¿Qué tan grande es el “enchufe” del “China Zorrilla”? El Puerto de Colonia prepara una infraestructura de carga de 16 MW por US$ 20 millones

(Por Antonella Echenique) El ferry eléctrico de Buquebus podrá cargar del 20% al 80% en unos 40 minutos, con una potencia de hasta 16 MW y una demanda que puede alcanzar los 40 MWh. A su vez, el buque contaría con más de 5.000 módulos de baterías de iones de litio, con un peso total estimado de entre 250 y 300 toneladas. UTE ejecuta obras de infraestructura eléctrica por unos US$ 20 millones en el Puerto de Colonia, mientras la ANP amplía la terminal para recibir hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos por viaje. 

Surf chic en el campo: así es el hotel que creó una playa a 100 km del mar

A más de 100 kilómetros del mar, nos despertamos, abrimos las cortinas y vimos romper las primeras olas del día desde nuestro balcón. Había tablas, arena y surfistas esperando para entrar al agua, pero estábamos en Porto Feliz, en pleno interior de São Paulo. Esa contradicción entre lo que vemos y el lugar en el que realmente estamos es, probablemente, la mejor manera de empezar a contar nuestra experiencia en Boa Vista Surf Lodge.