Con una inversión de US$ 25 millones Reserva Montoya se destaca en el Este

En 2018, un contador uruguayo y un ingeniero civil argentino decidieron desarrollar juntos un barrio único en La Barra: Reserva Montoya. Los responsables de esta iniciativa, Jorge de León Meneses y Nicolás Gassiebayle, respectivamente, encontraron un punto en el mapa en el que la fusión de la costa oceánica con el resguardo del bosque y el ecosistema de la Laguna Blanca ofrecían un rincón de ensueño. Ahora, con una inversión total cercana a los US$ 25 millones y más del 60% del barrio vendido, Reserva Montoya se consolida en Punta del Este como lugar para vivir.

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Jorge de León Meneses y Nicolás Gassiebayle

La serenidad de Laguna Blanca, el verde del bosque, la brisa del mar… Sí, hay que hacer una pausa para apreciar todo esto junto y en un solo lugar. En el corazón de Montoya, apenas a cuatro cuadras del mar, entre La Barra y Manantiales, se levanta Reserva Montoya, un desarrollo residencial de características únicas.

Uno de sus impulsores, Jorge de León Meneses, dialogó con InfoNegocios acerca de cómo surgió este proyecto llevado adelante junto a su socio Nicolás Gassiebayle -con una larguísima trayectoria como desarrollista en zonas como Tigre, Pilar, San Isidro y Escobar, entre otras-, y cómo es su presente y sus particularidades. De hecho, el contador uruguayo recordó que hubo tres factores principales para poner en marcha Reserva Montoya.

“Uno fue visualizar los cambios profundos en las costumbres y preferencias de quienes venían habitualmente a Punta del Este en cuanto a su deseo de poder disfrutar de una altísima calidad de vida no de forma casual, sino permanente”, dijo de León Meneses, agregando que “un segundo punto fue conocer el lugar, estas tierras, de las que nos enamoramos el primer día y a las que sabíamos que solo teníamos que acompañar, cualquiera fuera el desarrollo que hiciéramos, de modo natural… Es decir, acompañar el regalo de la naturaleza que ya existía”.

El tercer factor, dijo de León Meneses, fue “la sinergia que sentimos con mi socio desde que nos conocimos, ya que ambos buscábamos hacer no un proyecto más, sino realizar una gran obra en el más amplio concepto que esta palabra significa”.

Según el impulsor del proyecto, Reserva Montoya estaría finalizando la totalidad de sus obras en 2023, llevándose invertidos en total unos US$ 25 millones.

Cabe señalar que Reserva Montoya tiene 356 lotes, todos con una superficie promedio de 1.000 m2, cuyos valores van desde los US$ 180 el m2.

Según de León Meneses, el mayor diferencial de este proyecto es “difícil decirlo en un solo elemento, ya que creemos son varios los diferenciales que tiene y que juntos se potencian”.

Por ejemplo, sostuvo el desarrollista a InfoNegocios, “su ubicación es inmejorable, ya que está enclavado en el corazón de Montoya, entre la Barra y Manantiales, a cuatro cuadras del mar, con 60 hectáreas de bosque marítimo, una excepcional altimetría formando un anfiteatro cuyo escenario final es, nada más ni nada menos, que la Laguna Blanca, con más de 400 metros de costa y lotes con vistas al mar”.

Otro diferencial del proyecto, según de León Meneses, “será la iluminación escenográfica, basada en dos ejes principales, la contemplación de la naturaleza y la posibilidad de desarrollar diversas actividades específicas con óptimas condiciones lumínicas durante la noche”.

Es decir, se mantiene el espíritu nocturno original de las tierras, pero se agregaron los elementos necesarios para percibir las características naturales del entorno, orientarse, recorrer y disfrutar de la estadía.

“También los espacios deportivos y sociales con los que contará Reserva Montoya son en sí mismos diferenciales -dijo el desarrollista-, como un Clubhouse frente a Laguna Blanca, de concepto arquitectónico vanguardista, con obras de arte y mobiliario de autor. Amplísimos decks, muelle, piscina de 21 metros, cava de vinos y más”.

En lo que se refiere a la comercialización de Reserva Montoya, según de León Meneses “el barrio está consolidado en esto, dado que se encuentra vendido mediante reservas en un 60%, siendo en un 85% propietarios argentinos, mientras que el resto son uruguayos y europeos”.

Muchos de los argentinos que han comprado en Reserva Montoya -señaló el contador uruguayo- ya están viviendo en Uruguay, tanto en Punta del Este como en Montevideo.

“Ahora bien, la principal diferencia que detectamos es que ya no se habla de una segunda residencia o casa de veraneo, sino de una residencia principal para la familia”, dijo de León Meneses.

Nacido y habiendo desarrollado toda su vida personal y profesional en Punta del Este, le preguntamos a de León Meneses cómo ve esta zona del país para realizar inversiones y cómo ha evolucionado, señalando que “Punta del Este, a lo largo de décadas, ha sido un lugar singular, no solo por su belleza natural sino por su propia magia”.

“Quienes invierten en Punta del Este no solo obtienen un refugio para sus capitales, sino que también lo pueden disfrutar al mismo momento, algo difícil de encontrar en la economía de hoy”, sostuvo el impulsor de Reserva Montoya, agregando que “Punta del Este es un lugar único y a veces su cercanía no nos permite visualizar esta realidad”.

Sin duda Punta del Este se encuentra en un proceso de internacionalización cada vez más acelerado y cada vez más personas lo eligen como su lugar en el mundo, “por eso debemos cuidarlo más que nunca y sobre todo apreciarlo”, dijo el impulsor de Reserva Montoya, un sitio para una experiencia, para una elección de vida... un barrio para sentirse en la naturaleza.  

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