El Clima de Negocios está en regular - malo (y la perspectiva es que empeore un poco más)

Es una expresión (en realidad la expresión de un concepto) que le cae bien gorda a Axel Kicillof, el hombre fuerte de la economía argentina. Llegó a decir que “seguridad jurídica” y “clima de negocios” son “palabras horribles”.
Tampoco le agrada hablar de esto al mismísimo ministro Hernán Lorenzino que tuiteó: “El Clima de Negocios es una falacia naturalista, es la trampa de usar el vocabulario de la climatología, creando "verdades" económicas”.
Pero el concepto “clima de negocios” no es un invento de la “opo” ni la “corpo” en Argentina, sino una variable subjetiva que mide -en nuestro caso- las condiciones macro y microeconómicas en las que se desenvuelve la actividad empresaria.
Para determinar el Clima de Negocios hicimos una encuesta coincidental entre el universo de personalidades que integraron nuestras secciones fotográfica En Foco¡Hay Equipo!La Selección y Lo Que Viene entre 2005 y 2011. Y los resultados de este primer relevamiento dijeron:
- Que en una escala 1 a 5 (con 1= Pésimo y 5 = Excelente), el Clima de Negocios actual está en 2,2, un parámetro que cae dentro del rótulo “regular - malo”.
- Que la expectativa para este trimestre en curso es que empeore: -19% es la diferencia entre quienes esperan que mejor y quienes piensan que será peor.


(Indicador Clima de Negocios de InfoNegocios aquí)

La Fernetería pisa fuerte en Miami: cómo el concepto porteño se ganó su lugar en Wynwood (y suma un reconocimiento clave de Fernet-Branca)

Hace ya un tiempo que La Fernetería llevó su mix de pastas, coctelería de autor y espíritu nocturno desde Buenos Aires a Miami. Lo que empezó como un desafío internacional, hoy ya está consolidado como un clásico en el barrio de Wynwood, donde el restaurante y rooftop sigue demostrando que la propuesta gastronómica argentina sabe competir en las ligas mayores.

Mientras la construcción enfrenta conflictos y sobrecostos, Aüren y Kusaga invierten US$ 1 millón para armar casas en semanas

(Por Antonella Echenique) En un contexto marcado por conflictos sindicales, demoras y mayores costos en parte de la construcción tradicional, Aüren y Kusaga desembarcan en Maldonado con una nueva forma de construir casas: componentes fabricados en taller y casas ensambladas en semanas. El proyecto implica una inversión de US$ 1 millón y el desarrollo de la "Experiencia Kusaga", un espacio donde los clientes podrán recorrer, diseñar y elegir cada detalle de su futuro hogar.