Extranjeros invirtieron en 2010, el equivalente al 6% del PBI (US$ 2.358 millones)

En 2010, Uruguay recibió flujos récords de Inversión Extranjera Directa (IED), llegando a US$ 2.358 millones, casi un 50% más que en 2009. Este nivel de IED representa casi el 6% del PIB uruguayo y constituye uno de los porcentajes de inversión en términos del PIB más altos de la región. Mayoritariamente, esas inversiones vienen de Argentina, España, Estados Unidos, Brasil e Inglaterra, representando en conjunto casi la mitad de la IED captada por Uruguay entre 2001 y 2009, según un informe elaborado por Uruguay XXI.

Los sectores que más atractivos para el capital extranjero en ese período fueron agricultura, ganadería, silvicultura (forestación), construcción e industria manufacturera.
En lo que va del año, el Departamento de Promoción de Inversiones de Uruguay XXI recibió más de 160 consultas de inversores extranjeros interesados en instalarse en Uruguay. Las consultas provienen de más de 30 países destacándose Argentina, España, Estados Unidos y Japón y examinan la posibilidad de invertir en la industria (sector automotriz y de autopartes), servicios (turismo), agronegocios, energía y construcción.

Todavía hay tiempo para sacar la visa e ir a Estados Unidos (sistema prioritario para uruguayos rumbo al Mundial 2026)

La Embajada de Estados Unidos mantiene un esquema de citas prioritarias para la visa destinada a quienes compraron entradas para el Mundial 2026. La medida alcanza a uruguayos que aún planean viajar al torneo, mientras crecen las solicitudes de periodistas. A su vez, la visa B1/B2 -la más solicitada- registró 23.444 emisiones en 2025. Aún no hay datos sobre el impacto del Mundial, aunque el proceso sigue con normalidad.

Del Mundial a los negocios: Paraguay y Turquía fortalecen lazos comerciales con foco en agroindustria, carne y maquila

(Por MV) La Albirroja enfrentará a Turquía (oficialmente Türkiye desde el 2022) este sábado a las 00:00 en un partido que despierta expectativa entre los aficionados paraguayos. Pero más allá del fanatismo, la pasión por el fútbol y el clima mundialista, el cruce también abre una oportunidad para observar una relación que viene ganando terreno fuera de la cancha.