El impuesto mínimo global y su golpe

Lo acordaron los ministros de Finanzas del G7 y cuenta con el impulso del presidente de EE.UU., Joe Biden. El abogado argentino Martín Litwak, especialista en planificación patrimonial internacional y autor de libros sobre el tema se opone y explica los motivos por los cuales será negativo para los consumidores y para los países pobres.

Los ministros de Finanzas del G7, que agrupa a Canadá, Estados Unidos, Japón, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, llegaron a un acuerdo para establecer un impuesto mínimo universal del 15% para las grandes corporaciones. El paso fue calificado como “histórico” durante las sesiones del G7 que se realizaron el primer fin de semana de junio en Londres, donde consideraron que se estaban fijando las bases de una “nueva fiscalidad internacional”.
 


La iniciativa persigue que las empresas paguen en los países en los que venden sus productos y servicios y no en donde declaren sus beneficios. Así, buscan disuadir a las multinacionales de trasladar sus ganancias a países de baja tributación, independientemente del lugar donde se realicen sus ventas.

Del lado de las empresas, se espera que los más afectados sean gigantes tecnológicos como Amazon, Google o Facebook, que hasta el momento tienen la posibilidad de tributar en un país con condiciones fiscales ventajosas el negocio que, sin embargo, generan en otros países. Apple, por ejemplo, vende sus productos por toda la Unión Europea, pero tributa gran parte de su facturación en Irlanda. El tipo nominal del Impuesto de Sociedades en este país se sitúa en el 12,5%.
 


Irlanda no es, sin embargo, el único país del mundo con tasas menores al 15% propuesto. Hungría, por ejemplo, tiene actualmente una tasa del 9% y Bulgaria del 10%.  Si, además, prosperara la idea inicial de Joe Biden de que se utilizara el 21% como referencia, otros países europeos como Holanda, Lituania y Letonia, todos ellos hoy en día con tasas del 15%, pasarían a estar entre los perjudicados.

Según Litwak, quienes van a pagar este impuesto no van a ser las empresas sino los consumidores, ya que las compañías van a terminar trasladando ese mayor costo a sus precios. “Los Estados pueden determinar quién debe ingresar el impuesto a sus agencias recaudadoras, pero no quien termina pagándolos”, reflexiona. 
 

Casa de Campo se inauguró con un evento que reunió a 400 referentes del mundo de los eventos

(In Content) El pasado jueves 23 de abril, Casa de Campo celebró su inauguración oficial con un evento que convocó a más de 400 invitados, entre decoradores, gastronómicos, organizadores y destacados referentes del mundo de los eventos corporativos y  sociales. También participaron parejas que ya reservaron fechas, con una disponibilidad prácticamente agotada para la temporada alta 2026 y 2027. 

Uruguay legalizó una industria y Argentina se quedó atrás (el cannabis vuelve a ser centro de la conversación regional)

La reciente visita de la senadora argentina Patricia Bullrich a Uruguay, invitada por la Fundación Manantiales para hablar acerca de narcotráfico, crimen organizado y adicciones en jóvenes, puso al cannabis otra vez en el centro de atención. ¿Qué idea quedó flotando en el aire? Una muy simplificada del mercado: que Uruguay legalizó y Argentina quedó atrás. Para analizar más esta imagen InfoNegocios dialogó con Piero Liebman, director de Liebman & Asociados, uno de los estudios jurídicos especializados en cannabis más importantes de la vecina orilla.

Desde Colonia a Maldonado (el sabor del helado tiene una marca: Freddo)

Si bien el helado es un producto que no tiene estacionalidad, dado que se consume durante todo el año, Freddo aprovecha el otoño e invierno para ir instalándose en nuevos locales y así posicionarse para cuando llegue el calor. En diálogo con InfoNegocios, el CEO de la compañía, Raúl Mandía, adelantó que “Freddo abrirá en los próximos tres meses en adelante seis nuevos locales, abarcando desde Carmelo a Punta del Este”.