Microcrédito promedio es de US$ 1.500 (en 2010 se otorgaron 10.840 préstamos)

Por definición, un microcrédito es una solución pensada para que una persona o familia se desarrolle a través de un microemprendimiento. Esta modalidad, impulsada políticamente en América Latina y en Uruguay, recién está tomando forma en la región. Según los últimos datos publicados por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en un informe preparado por Paola A. Pedroza, consultora del área de Acceso a Financiamiento, en el último año, los microcréditos en América Latina y el Caribe crecieron 23%.

En toda la región estudiada se otorgaron microcréditos por US$ 15.168 millones y en Uruguay la financiación fue por US$ 16,5 millones, equivalentes a 1 de cada 1.000. Localmente hay 30 instituciones que financiaron 10.840 microemprendimientos a un promedio de US$ 1.529 cada uno. La penetración, medido como número de clientes de microcrédito/número de personas categoría ocupacional es de las más bajas de la región: 2,6%. En Argentina, este índice es de 0,8% y en Chile de 18%.

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

En 5 años los cambios logísticos estarán relacionados con nuevas conexiones regionales y alternativas de salida para la producción nacional

El país atraviesa un proceso de transformación logística que podría abrir nuevas oportunidades para los sectores productivo, industrial y de servicios durante los próximos cinco años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que, antes de capturar ese potencial, Paraguay todavía enfrenta tres grandes desafíos que limitan el crecimiento de las industrias: el acceso al financiamiento, la formación de capacidades técnicas y la necesidad de una planificación territorial y logística acorde con el desarrollo productivo.