Las Fiestas Tradicionales volvieron a marcar el pulso del consumo en Uruguay. Así lo confirma el relevamiento Tendencias de Consumo – Fiestas Tradicionales 2025, elaborado por la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (CCS) junto a la Cámara de la Economía Digital del Uruguay, que refleja que 9 de cada 10 uruguayos compraron al menos un regalo y que el gasto promedio volvió a crecer frente al año anterior.
El estudio, realizado mediante un formulario online entre el 7 y el 13 de enero de 2026, muestra que el 89% de las personas encuestadas realizó compras, mientras que tres de cada cuatro afirmaron que siempre celebran y consumen en estas fechas. En ese marco, y pese a un contexto económico más exigente, Navidad, Fin de Año y Reyes continúan siendo momentos determinantes para el comercio. Uno de los aspectos más relevantes es la evolución del gasto. El 43% de los consumidores destinó más de $2.000 por regalo, mientras que el 41% aumentó su presupuesto total en comparación con las fiestas anteriores. En sentido contrario, solo el 17% manifestó haber gastado menos.
En diálogo con InfoNegocios, Ana Laura Fernández, economista de la CCS, explicó que este comportamiento responde menos a una mejora general del contexto y más al peso estructural de estas fechas en el calendario comercial. Según señaló, Uruguay atraviesa un escenario global menos dinámico, con un mercado laboral relativamente estancado y salarios reales más bajos, lo que representa un desafío para el sector. Sin embargo, remarcó que las fiestas tradicionales siguen siendo una instancia de enorme relevancia para el comercio.
En relación con los canales de compra, los datos confirman que el local físico mantiene el liderazgo, concentrando el 64% de las operaciones, frente al 36% del canal online. Dentro del comercio presencial, los shoppings encabezaron las preferencias, seguidos por los locales ubicados en las principales avenidas comerciales, que además mostraron un crecimiento respecto al año anterior.
No obstante, aunque la compra final se concreta mayoritariamente en el punto de venta, el canal digital cumple un rol cada vez más relevante en el proceso previo. De hecho, el 59% de los consumidores buscó información en internet, independientemente de dónde terminó realizando la compra. En el comercio online, los marketplaces locales y las tiendas propias de los comercios concentraron la mayor parte de las operaciones, mientras que las compras en plataformas del exterior alcanzaron al 18%, con un aumento de las realizadas en marketplaces de China.
Fernández sostuvo que este comportamiento confirma un cambio en la lógica del consumidor. Si bien la tienda física sigue teniendo mayor peso en la compra final, el canal online gana protagonismo tanto en la búsqueda como en la decisión. En ese sentido, explicó que la omnicanalidad dejó de ser una opción y pasó a convertirse en una necesidad dentro de la estrategia comercial.
Aun cuando este enfoque ya está incorporado en muchas empresas grandes, en los comercios más pequeños continúa siendo un desafío, sobre todo en lo que refiere a lograr una integración real entre el canal digital y el punto de venta físico, así como a construir una experiencia de compra coherente. El informe también refleja cambios en los medios de pago. La tarjeta de crédito fue la más utilizada, seguida por la tarjeta de débito, mientras que el uso de efectivo continuó perdiendo participación. Al mismo tiempo, las categorías más elegidas fueron vestimenta, calzado y accesorios, seguidas por juguetes. A la hora de decidir, el precio se consolidó como el principal factor, por delante de la calidad y la utilidad del producto.
Sin embargo, y pese al contexto económico, la experiencia de compra fue ampliamente positiva. El 94% de los encuestados la calificó como buena o muy buena, un dato que refuerza la relevancia de estas fechas para el comercio.
Más allá de los números, Fernández subrayó que las Fiestas Tradicionales no solo interpelan a las empresas. También requieren el alineamiento de otros actores, como las intendencias, en lo que refiere al orden del comercio, la prevención de la competencia desleal y el combate al informalismo. Se trata, en definitiva, de una instancia clave en los resultados del sector, el empleo y la economía en su conjunto. Con consumidores dispuestos a gastar más y a combinar canales, el desafío hacia adelante es claro. Aprovechar al máximo una fecha que, incluso en contextos complejos, sigue siendo determinante para el comercio uruguayo.