Fundada en 1953 por el abuelo de Ignacio Cujó, actual gerente general, la compañía inició su actividad con viviendas unifamiliares y posteriormente se expandió hacia edificios multifamiliares y complejos de mayor escala. Asimismo, José Cujó S.A. ha desarrollado proyectos de energía, infraestructura, ingeniería vial e hidráulica, tanto en el sector público como en el privado.
“Hoy trabajamos en más de 15 proyectos simultáneos en todo el país, desde obras en los bañados de Rocha hasta puentes, rutas nacionales y desarrollos industriales vinculados a la industria láctea y cárnica”, indicó Ignacio Cujó en diálogo con InfoNegocios. En ese aspecto, la empresa cuenta con más de 1.000 colaboradores y un equipo técnico integrado por más de 50 profesionales, lo que le permite abordar obras complejas con respaldo operativo y técnico.
Como contratista principal de Médano by Viñoly, la empresa es responsable de las estructuras de hormigón armado, albañilería, terminaciones, contrapisos, pavimentos e impermeabilizaciones. Sin embargo, el proyecto presenta un desafío adicional, ya que incorpora estructuras de madera tipo Mass Timber junto con hormigón armado, una integración con escasos antecedentes en el país.
Por otra parte, la firma gestiona los subcontratos de sanitaria, eléctrica y otras especialidades bajo su coordinación, en una obra con un plazo estimado de 30 meses y una dotación que podría oscilar entre 200 y 300 trabajadores en el momento de mayor actividad. “El proyecto permite que los residentes accedan a sus unidades directamente con el auto, sin atravesar áreas comunes, lo que agrega complejidad a la planificación y a la coordinación general de la obra”, explicó. El edificio contará con 125 unidades y más de 45.000 m² entre áreas habitables y espacios comunes. Asimismo, se desarrolla a lo largo de 500 metros paralelos a la costa, demandará 14.000 m³ de hormigón y requiere la instalación de seis grúas torre distribuidas en el predio.
La coordinación y la gestión resultan centrales en una obra de estas características. Asimismo, se incorporan tecnologías sustentables, como paneles solares, lo que exige planificación anticipada, control de calidad permanente y una cuidadosa selección de los equipos de trabajo para cumplir con los estándares previstos en el proyecto original. “Al tratarse del último proyecto de Rafael Viñoly, existe un componente simbólico muy importante. La responsabilidad no es solo técnica, sino también ética; se debe respetar el diseño original con rigor y precisión, sin apropiación, manteniendo fielmente lo proyectado por el arquitecto”, señaló Cujó.
Por otro lado, la obra requiere un trabajo interdisciplinario entre las áreas de arquitectura, ingeniería eléctrica y vial. En ese sentido, “Médano implica para la empresa un desafío profesional que demanda coordinación integral y alineación técnica en cada etapa del proceso constructivo”, destacó.
En paralelo, José Cujó S.A. mantiene otros proyectos en ejecución, todos gestionados bajo los mismos criterios de planificación y control. Además, la compañía continúa incorporando tecnología, capacitando a su personal y fortaleciendo vínculos con clientes y proveedores, como parte de su estrategia de desarrollo sostenido.
El mercado uruguayo, tanto en real estate como en vivienda social e industria -especialmente la cárnica—, mantiene niveles de actividad relevantes. Sin embargo, señaló que la obra pública ha mostrado un ritmo más lento en el último período, aunque comienza a reactivarse tras los cambios de gobierno. “Estamos atentos a los nuevos proyectos que surjan y preparados para asumirlos”, concluyó.