UY se resiste a abandonar las funciones “duplicadas” en algunos puestos de trabajo

El mundo del trabajo cambia constantemente. Hace un par de generaciones lo común era gente que trabajará en un mismo empleo toda la vida. Hoy esa situación cambió y el mercado laboral demanda…(seguí, hacé clic en el título)

…  flexibilidad, adaptación, productividad, entre otras características con las que el “capital humano” debe contar. Pero hay empleos en Uruguay que parecen resistirse al paso del tiempo. Seguramente te preguntás por qué sigue habiendo funciones “duplicadas”, de actividades que históricamente realizaban personas y fueron paulatinamente suplantadas por tecnología. Por ejemplo, cómo se explica hoy la función de ascensorista, incluso la guarda de ómnibus que de vez en cuando opera la máquina que es actualmente el verdadero “cerebro” del sistema público de transporte, o el que reparte los números en una sucursal bancaria u oficina pública. ¿Tenés algún otro ejemplo para aportar? Queda abierto el debate.

Adiós a VeDi y al papel: Mi Docta pone más de 260 trámites online y también mide cuánto trabajan los empleados públicos (5.000 ya fueron capacitados)

(Por Juliana Pino) Tras un año y medio de desarrollo, la Municipalidad de Córdoba presentará este viernes 4 Mi Docta, el nuevo ecosistema digital que reemplazará a VeDi desde el lunes 7. Con más de 260 trámites digitales, 69.211 gestiones realizadas desde marzo y un tiempo de respuesta promedio de 7 días, la plataforma busca terminar con el papel y sumar control en tiempo real sobre la productividad de los empleados municipales.

Ricardito cruzó el charco bien acompañado (la golosina uruguaya desembarca en Argentina de la mano de Billiken)

Ricardito es fabricado por la empresa uruguaya Chocolates Haas y llegó a Argentina con un doble objetivo: reencontrarse con los uruguayos que viven allí y conquistar nuevos consumidores. Argentina siempre fue un mercado de especial interés para la tradicional golosina uruguaya y, según explicaron desde la empresa, el desembarco responde principalmente a una demanda sostenida de compatriotas que buscaban volver a encontrar el producto. A esto se suma el desafío de presentar Ricardito al público argentino y posicionarlo como una golosina asociada a la identidad uruguaya.