Carrasco Viajes, con su director Gonzalo Rodríguez

(Por Santiago Perroni) En nuestra sección “Un Día en …” el equipo de InfoNegocios visitó Carrasco Viajes y dialogó con Gonzalo Rodríguez, director de la agencia de viajes.

Image description
Image description
Image description
Image description

¿Cómo nació Carrasco Viajes?

Trabajo en turismo hace 25 años. Carrasco Viajes nació en el 2006. Me junté con un equipo de gente de la zona que quería expandir sus fronteras al tema de las agencias de viajes y surgió la iniciativa de armar el proyecto.

¿Cuántas personas trabajan en la empresa?

Somos 43 personas.

¿Cuántas sucursales tienen?

Tenemos cinco en Montevideo y tres en el interior.

¿Qué los diferencia de empresas de similares características?

Es complicado diferenciarse en cuanto a servicios, es por eso que nos hemos ido enfocando en nichos. Hace mucho que trabajamos con salidas grupales temáticas, que ahora están en boca de todos. En el 2013 incursionamos con una salida a la Ruta 66. Fue una salida emblemática para Uruguay y para la Ruta 66 como destino turístico. Nació la iniciativa junto a la Embajada de Estados Unidos en Uruguay porque Obama -que era el presidente en ese momento- había propuesto promocionar destinos turísticos no tradicionales. A la Embajada se le ocurrió hacer un viaje a la Ruta 66 y se planteó llegar a los 15 pasajeros y 10 motos. Terminamos sacando 40 pasajeros y 32 motos. Fue el grupo más grande que recorrió la Ruta 66 de forma oficial, superando a un grupo de China.

Y hoy en día siguen ofreciendo ese viaje.

Nos especializamos en este tipo de viajes. También hicimos viajes de turismo agropecuario, es decir, giras técnicas en Estados Unidos para productores uruguayos. Los llevábamos a interactuar con productores estadounidenses, iban a establecimientos de carne, a frigoríficos de envasado y demás. Después nos introducimos en el nicho de las motos: promovemos todos los años el viaje a la Ruta 66, que es para los amantes de las Harley Davidson, pero tenemos dos o tres itinerarios más dentro de Estados Unidos que trabajamos mucho. Hace tres años incursionamos con los tours de motos junto a BMW en Europa, ya sacamos un grupo a Garmisch, en Alemania, -donde está el encuentro más grande de BMW- un tour a Marruecos, uno a Andalucía y ahora vamos a repetir el viaje a Marruecos. Estamos muy segmentados al turismo de deporte: zumba, pesca en el Amazonas, ciclismo, trekking, carreras. Este año estamos promocionado dos carreras: una en la Patagonia y una nocturna en Barcelona. Tenemos una alianza estratégica con Sebastián Beltrame, del programa En Foco, que acompaña unas dos o tres salidas grupales al año. Creo que una cosa que nos diferencia es que nos introducimos en nichos y cuidamos al extremo el nombre de la agencia, al igual que la relación con nuestros pasajeros. Buscamos que los pasajeros sean amigos de la agencia.

¿Les interesa insertarse en algún otro nicho?

Sí. Ahora estamos planificando tours gastronómicos de la mano de referentes de plaza. Hicimos un tour al ATP de Roma para los amantes del tenis. Cuando vemos oportunidades, vamos. Pero no solo se trata de aprovechar oportunidades, sino de cuidar la expertis del proveedor en destino. Es difícil alinear la expectativa del pasajero con lo que ofrecemos. No es lo mismo llevar a un pasajero al que le interesan las motos, que llevar a uno que tiene interés en el agro. Dentro del agro no es lo mismo un pasajero interesado en los granos a uno que le interesa la carne. Un motociclista no te va a preguntar lo mismo que un pasajero normal; si se trata de una Harley Davidson o de una BMW el público cambia. Te van a preguntar desde el equipamiento, la capacidad de las alforjas, si hay nafta, aceite, las cilindradas. Son cosas que tenés que aprender y saber antes de meterte en estos nichos para no meter la pata.

¿Cuáles son las principales dificultades que se enfrentan en el rubro?

Las empresas de servicios son vulnerables porque cualquiera que quiera ponerse a vender viajes puede hacerlo. Si querés hacerlo de forma legal tenés que cumplir con ciertos requerimientos. Hay mucha gente que trabaja en el rubro de forma ilegal, sin tener los permisos del Ministerio de Turismo y sin tener empresas registradas. Cualquiera que siente que puede vender viajes, prende una computadora y se pone a vender viajes. Por eso es vulnerable. Los grandes buscadores a nivel internacionales también son una amenaza continua que hemos sabido sortear. Hay dos tendencias: la de la autogestión y la de la gente que quiere que le organices el viaje. Es un ámbito muy amenazado donde hay que ir buscando soluciones de constante y tener imaginación. Nos hemos ido manteniendo porque hemos ido creciendo mucho en estos 13 años.

¿Ven a los buscadores como una amenaza y no como una herramienta de trabajo?

No, lo podés reconvertir. Lo increíble de este negocio es que tenés dos ejecutivos sentados uno al lado del otro y uno ve ciertas herramientas como una amenaza y el otro las toma a su favor. Estos buscadores tienen mucha información que podemos tomar gratuitamente, pero, a su vez, exponen mucho precio. La competencia por momentos es desleal para los que tributamos en este país. Si no existieran Booking, Trivago y Kayak podríamos conseguir la misma información en Google.

A su vez, ofrecen viajes empresariales. ¿Qué porcentaje de la facturación de la empresa pasa por esa rama?

El departamento de viajes de placer representa el 50% de nuestras ventas. La otra mitad pasa por las ventas corporativas. Damos soluciones a pequeñas y grandes empresas, también a empresarios individuales. Para los viajes corporativos hay que especializarse tanto como para vender un viaje en moto.

¿Qué resultados obtuvieron llevando la agencia al interior del país?

Posicionamos dos oficinas en Soriano, que fueron las primeras en el interior: una en Mercedes y otra en Dolores. Hace dos semanas abrimos una oficina en Juan Lacaze. Me decían que era una ciudad que estaba apagada, pero hasta ahora nos ha dado gratas experiencias.

¿Cómo es su día en Carrasco Viajes?

Llego cerca de las 9 de la mañana. Todavía me gusta mucho vender, aunque no debería hacerlo. Tengo clientes de toda la vida a los que me encanta venderles. Hace un año entró Mateo, que me está ayudando a redirigir Carrasco Viajes, porque sino no nos daba la vida. Pongo mucho foco en la administración de la empresa y alineamos los productos que se vienen. Los que trabajamos en turismo siempre miramos para adelante. Ya estamos programando el primer semestre de 2020.

Dejá tu Comentario: (máximo 1000 caracteres)

Comentarios: