Scanntech sedujo a Sequoia Capital que le inyectó US$ 10 millones

La tecnológica local Scanntech, que se especializa en soluciones de conectividad en puntos de venta, recibió una inyección de US$ 10 millones de Sequoia Capital de Estados Unidos, que se destinarán a fortalecer la expansión de Scanntech en la región (opera también en Brasil, Argentina y Chile). Es la primera empresa en la que el fondo pone plata en América Latina. Uno de sus productos estrella es iPOS, que se fabrica en Uruguay y ya está conectado en 2.000 comercios.

La herramienta permite cobrar con todas las tarjetas de crédito y débito, realizar recargas electrónicas de celulares, otorgar microcréditos a clientes, vender estacionamiento tarifado, funcionar como minicajero para retiros de dinero y realizar promociones, entre otros servicios. David Vélez, socio de Sequoia y nuevo miembro de la Junta Directiva de Scanntech, argumentó la inyección asegurando que la empresa ha desarrollado “una innovadora plataforma tecnológica que soluciona grandes problemas que minoristas y compañías de producto de consumo sufren en toda América Latina”.
En Scanntech trabajan más de  170 personas en las operaciones de Uruguay, Chile, Argentina y Brasil. Los fundadores uruguayos mantienen el control de la empresa a la cual se han sumado como accionistas minoritarios el fondo de inversión chileno Austral Capital y Sequoia Capital.

Tu opinión enriquece este artículo:

El bus eléctrico que puede cambiar las rutas en Uruguay (600 km de autonomía y una inversión de US$ 400.000)

(Por Antonella Echenique) NES prueba en Uruguay un ómnibus eléctrico de hasta 600 km aproximadamente de autonomía. La unidad fue vendida a Buquebus y ya está en etapa de pruebas, con un valor cercano a los US$ 400.000 (solo el vehículo). La empresa ya negocia nuevas unidades con otros operadores, mientras expande infraestructura de carga y un modelo energético para flotas.

El futbolista menos conocido del Mundial que ya juega en la liga de Messi (al menos en seguidores en redes sociales)

Impulsado por una campaña viral del influencer argentino Valen Scarsini, el neozelandés Tim Payne pasó de ser un desconocido a acumular más de 4 millones de seguidores en pocos días. La FIFA, equipos deportivos y hasta Mercado Pago ya encontraron una forma de sumarse al fenómeno. Así como lo fue Mukombo, el jugador de Zaire en el Mundial de 1974, siendo la figurita más difícil y quedando en el recuerdo colectivo, hoy Payne se sube a la contienda en redes.