Un Pac-Man uruguayo: la empresa del interior que come departamentos uno a uno (invirtiendo 650.000 dólares)

(Por Mathías Buela) Dos tiendas en Salto, una en Río Negro, una en Tacuarembó, otra en Durazno y se viene la primera de Paysandú. El objetivo es seguir bajando por el mapa.

Si emprender es caro en Uruguay, en el interior del país cuesta el doble o más. Ese axioma es uno de los principales motivos de orgullo de quienes llevan adelante la empresa textil salteña Invencible, dedicada a la fabricación y venta de ropa de campo y urbana. Pero, lejos de conformarse con sobrevivir, hace poco menos de cuatro años estos empresarios decidieron apostar aún más por la industria nacional, implementar un modelo de franquicias asesorados por la consultora, también uruguaya, Surplus Internacional y llevar su marca al resto del territorio nacional.

De esta forma, como informó en su momento InfoNegocios, además de los dos locales de Invencible en el departamento de Salto, se sumó uno en la ciudad de Young y otro en Durazno. En setiembre del 2023 llegaron a Tacuarembó y el 1 de marzo próximo abrirá el primer local en Paysandú. Según explicó Gonzalo Pérez Murad, Director de la empresa, la inversión necesaria para hacerse con los derechos de una tienda oscila entre 100.000 y 120.000 dólares, lo que incluye el fee de ingreso, mercadería, puesta a punto de un local de entre 50 y 60 metros cuadrados y gastos asociados. Pero la apuesta no termina ahí.

Pérez Murad lo explica así: “A comienzos de la pandemia mudamos la fábrica a un galpón de 1500 metros cuadrados y el año pasado inauguramos 500 metros más de galpón, importamos 16 máquinas de Alemania e Italia, y engrosamos la plantilla de personal. Con toda esta inversión, nuestra capacidad de producción ahora llega a las 120.000 prendas. No es fácil llegar a ese volúmen, pero venimos bien”. Con respecto a la inversión, señaló que rondó los 650.000 dólares. 

Ahora ¿qué significa “venimos bien”? Los números hablan por sí solos: el año pasado Invencible cerró con 64.000 prendas elaboradas y miles de prendas importadas. “Nosotros elaboramos todo lo necesario de la cintura al tobillo: bermudas, pantalones, bombachas de campo, pantalones cargo, etc. El resto, como las alpargatas, lo importamos de diferentes destinos”, cuenta Gonzalo. 

Con respecto a las franquicias, mencionó que con la de Tacuarembó se llevaron una grata sorpresa por el buen resultado que están obteniendo allí, gracias en parte a la tradición campestre de los locales. Además, apuntó que la idea es abrir dos locales más este año: “La idea siempre fue ir avanzando hacia el Sur y el Este pero bajando desde el Norte, y lo estamos logrando”.

Para cerrar, Pérez Murad lo hace con una reflexión: “El mayor orgullo nuestro es haber creado esta industria a 500 kilómetros de Montevideo porque todo cuesta el doble, por lo menos. Aún así se ha logrado y estamos muy contentos”.

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