Resurgen los vinos rosados y se ponen cada vez más de moda

Desde hace unos años los vinos rosados están resurgiendo en el hemisferio norte con un consumo revalorizado. Y la tendencia parece estar llegando a Uruguay. Federico Carrau, director de Bodegas Carrau, asegura que “el fenómeno de los rosados en un tema que crece en el mundo. Se estima que en algunos países como Estados Unidos y Canadá la venta de rose representa el 80% durante los tres o cuatro meses de verano”. En Uruguay, el vino rose se toma desde 1975, cuando apareció el Castel Pujol. “En esa época el vino tinto era muy duro y difícil de tomar y los rosados que había eran poco frutados, antiguos y oxidados”, recuerda. Cuando surge el Castel Pujol Rose, que aún hoy es el vino que más produce en volumen la bodega Carrau, los consumidores lo adoptan rápidamente y “es un producto que mantiene su moda y al mercado le gusta como algo muy disfrutable y agradable”. En 2006, Carrau lanzó un Tannat Rose Saignee de la línea Reserva Juan Carrau, un vino especial para Canadá y Estados Unidos. En el 2005 ya habían hecho un Rose de la línea Varzi que se vende también en Canadá “con un precio más competitivo”, señala. Los argentinos y chilenos que no le prestaban atención al Rose, desde hace unos cuatro años empezaron a elaborar Malbec Rose para atender la demanda del norte.

La única zona mayorista de Montevideo ya no es solo para revendedores (nuevas marcas, más público y alquileres de hasta $400.000)

La zona mayorista de Montevideo, que abarca los barrios Reus, La Comercial y Villa Muñoz, creció en los últimos años, incorporó nuevas marcas y dejó de ser un punto de referencia exclusivo para comerciantes. Con una oferta cada vez más orientada al público minorista, alta ocupación y nuevos proyectos en marcha, los alquileres van desde $45.000 en calles laterales hasta $400.000 mensuales sobre Arenal Grande.

Entre aviones, chef estrella Michelin y un tenor en vivo: se presentó World Legend, la tarjeta de lujo de Mastercard

(Por Julieta Romanazzi) Atravesar los controles de seguridad y migraciones en aeropuertos no suele ser la rutina habitual cuando vamos a coberturas. Sin embargo, para dar a conocer su propuesta más exclusiva en el país, Mastercard decidió que la experiencia tenía que empezar antes del primer discurso (por eso eligió Aeroparque Internacional Jorge Newbery). Tras un paso por el VIP Club y un recorrido por la pista de la terminal en un vehículo privado, desembarcamos en un hangar transformado especialmente para la ocasión en un salón de escala internacional.