Lo Jack recuperó US$ 400.000 en autos y ahora va por las notebooks

Federico Abadie puede sentirse orgulloso de lo logrado por Lo Jack desde su ingreso al mercado uruguayo hace dos años. La empresa, que se dedica al rastreo de vehículos robados mediante un dispositivos colocado en el propio auto, logró recuperar autos por un valor superior a los U$S 400.000 y ya tiene unos 2.000 clientes. Ahora la compañía aspira a terminar el 2008 con unos 5.000, pero además, tiene algunas novedades bajo la manga y en breve planea comercializar el sistema en notebooks, colocando de la misma manera un dispositivo en los computadoras personales. Este servicio tendrá un costo de U$S 100 (más o menos equivale al 10% del equipo) con dos prestaciones más que significativas: por un lado saber dónde está la notebook y por otro mantener la información a salvo, dado a que el propietario con una orden puede destruir determinados documentos dentro esa laptop para que nadie tenga acceso a ellos.

La única zona mayorista de Montevideo ya no es solo para revendedores (nuevas marcas, más público y alquileres de hasta $400.000)

La zona mayorista de Montevideo, que abarca los barrios Reus, La Comercial y Villa Muñoz, creció en los últimos años, incorporó nuevas marcas y dejó de ser un punto de referencia exclusivo para comerciantes. Con una oferta cada vez más orientada al público minorista, alta ocupación y nuevos proyectos en marcha, los alquileres van desde $45.000 en calles laterales hasta $400.000 mensuales sobre Arenal Grande.

Entre aviones, chef estrella Michelin y un tenor en vivo: se presentó World Legend, la tarjeta de lujo de Mastercard

(Por Julieta Romanazzi) Atravesar los controles de seguridad y migraciones en aeropuertos no suele ser la rutina habitual cuando vamos a coberturas. Sin embargo, para dar a conocer su propuesta más exclusiva en el país, Mastercard decidió que la experiencia tenía que empezar antes del primer discurso (por eso eligió Aeroparque Internacional Jorge Newbery). Tras un paso por el VIP Club y un recorrido por la pista de la terminal en un vehículo privado, desembarcamos en un hangar transformado especialmente para la ocasión en un salón de escala internacional.