El sastre del fútbol tiene nombre y apellido (Matgeor)

Aproximadamente 165.000 personas juegan al fútbol en Uruguay cada fin de semana entre las ligas de fútbol infantil, la amateur, la del interior y la Asociación Uruguaya de Fútbol. Pero sin duda son muchísimas más personas, porque en Uruguay el fútbol es pasión y, a su vez, un buen negocio. Un ejemplo de todo lo que este deporte mueve está en las empresas de indumentaria deportiva, que viste a clubes, ligas e hinchas desde la cabeza a los pies. “El fútbol amateur representa el 80% de las ventas de la empresa”, señaló Mathías Vignoli, director de Matgeor.

Un equipo completo de fútbol (camiseta, short y medias) cuesta entre $ 800 y $ 1.100, dependiendo la cantidad pero, sobre todo, la calidad, ya puede tratarse de un conjunto estándar o bien con diseños más elaborados, como por ejemplo el escudo bordado o el número en el dorsal ploteado.

En Uruguay no son muchas las empresas nacionales que vistan a los clubes o distintas ligas amateur que existen y que, aproximadamente, movilizan a más de 165.000 personas por fin de semana. De hecho son tres: MGR, Starbade y Matgeor. Otras empresas locales brindan soporte a marcas deportivas multinacioneles, pero de producción propia y hecho a medida Matgeor está bien posicionada.

Su director, Mathías Vignoli –segunda generación al frente de la firma– dijo a InfoNegocios que “el fútbol amateur representa el 80% de las ventas de la empresa, sobre todo en lo que es equipos completos, ya que equipos largos, camperas u otros accesorios, como los gorros, ocupan un porcentaje menor”.

Según Vignoli, cuya empresa viste a dos clubes de la Primera División del fútbol uruguayo –Club Atlético Rentistas y Cerro Largo Fútbol Club– el auge en la profesionalización de la indumentaria deportiva en la liga amateur surgió luego del Mundial de Sudáfrica 2010.

“Ahí explotó todo –dijo–. Los clubes y las ligas empezaron a mejorar su imagen institucional. Empezaron a mirar ligas de otros países, campeonatos, crearon diseños. En ese momento nosotros nos enfocamos en las ligas amateur y fue notorio cómo incrementamos el trabajo en un 20%”.

“Si bien vestir un club de Primera te sirve, es vidriera, lo que más funciona entre los jugadores amateur de todos los fines de semana es el boca a boca”, remarcó el titular de Matgeor, señalando que desde ese punto de vista “somos los sastres del fútbol amateur y profesional”.

Si bien que el negocio tiene una zafra que va desde abril a noviembre, Vignoli dijo que el promedio de equipos (entre cortos y largos) que producen por semana es de 300, dependiendo mucho de la liga, ya que en algunos casos el número de afiliados –no necesariamente jugadores– alcanza las 500 personas.

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