Con las fichas puestas en primavera (la realidad del turismo en UY sigue siendo dura)

La Cámara Uruguaya de Turismo publicó los datos de su Monitor Turístico correspondiente a la actividad desarrollada entre el 2 y el 18 de julio, es decir, la zafra de vacaciones de invierno. Entre las cifras que más se destacan están: una mayor salida que de ingresos de turistas al país, una caída de casi 21% -respecto a 2019- en los viajes terrestres y un promedio de ocupación en el este que apenas superó el 50%.

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Si bien durante las pasadas vacaciones de julio hubo un incremento importante en el turismo aéreo hacia Europa y el Caribe -más allá de los altos precios en los pasajes- y tanto el transporte marítimo como el terrestre hacia la vecina orilla fue muy bien aprovechado por los uruguayos por el tipo de cambio a favor, lo cierto es que cuando la actividad turística se analiza con números, como los que divulga la Cámara Uruguaya de Turismo (Camtur) con su Monitor Turístico, se toma una verdadera dimensión de la crisis por la que todavía pasa el sector, que sigue sintiendo las fuertes sacudidas que se iniciaron en 2020 y que repercuten en todas las actividades de la industria.

Concretamente, los nuevos datos del monitoreo de la actividad turística publicados por Camtur son de las semanas entre el 2 y 18 de julio, temporada alta de invierno para los principales destinos del país que, en lo que se refiere a ocupación, han superado en promedio apenas el 50%.

El dato más grueso de las vacaciones de julio es el que arroja el Aeropuerto Internacional de Carrasco, por donde ingresaron al país 27.236 personas y salieron 28.529 personas, es decir, un saldo negativo de 1.293 turistas.

En lo que se refiere al transporte terrestre que pasó por Tres Cruces, tanto en viajes cortos como de mediana y larga distancia e incluso internacionales, los datos indican que en las últimas vacaciones de invierno hubo 14.984 viajes -lo que representa aproximadamente un movimiento de 524.440 pasajeros-, cifra que marca una caída de casi 21% respecto a 2019, ya que Camtur toma como referencia dicho año dado que no estuvo afectado por la pandemia.

“Si comparamos las cifras de los viajes cortos (desde km 0 al km 120) en 2022 en relación a 2019 se observa un decrecimiento de casi el 24%”, señala el informe del Monitor Turístico, agregando que en el caso de “los medios (desde km 121 al km 240) la variación fue del -25,5%, y los largos (desde Km 241 a la frontera) de -21,4% respecto al 2019”.

Sin embargo, en lo que tiene que ver con los viajes internacionales, los datos de 2022 respecto a 2019 muestran un incremento de 10,3%. Es decir, aumentaron los viajes de lo que se llama turismo emisivo en relación al período anterior a la pandemia, más específicamente 1.577 viajes contra 1.430.

De destinos y ocupaciones

Los cinco principales departamentos con destinos turísticos del país -Canelones, Colonia, Montevideo, Rocha y Salto- tuvieron números muy variables en cuanto a la ocupación hotelera.

Para ser más precisos, el promedio de ocupación hotelera en las vacaciones de julio para el departamento de Canelones fue de 57%, cifra similar tenida por Colonia, que alcanzó incluso un incremento de 5% respecto a 2019 que había sido de 52%.

En Colonia, los días de mayor ocupación de este año -señala el informe- “fueron el sábado con un 95% y el domingo con 94%”, siendo la zona este del departamento la que tuvo un promedio de ocupación de 66%, mientras que el oeste fue de 39%.

Montevideo, por su parte, tuvo un promedio de ocupación hotelera de 49% en la primera semana de las vacaciones de julio, mientras que en la segunda experimentó un aumento, alcanzando el 68% de ocupación. De hecho fue el departamento con mejores números de todo el período de vacaciones de invierno.

En Rocha, de 12 hoteles del departamento el promedio de ocupación de la primera semana fue de 20%, mientras que en la segundo ascendió a 43%. En lo que respecta a La Paloma específicamente, la primera semana el movimiento turístico fue casi nulo, mientras que en la segunda el promedio rondó el 30%.

Finalmente, en Salto, uno de los destinos más atractivos en invierno por sus complejos termales, el promedio de ocupación fue del 60%, una cifra no menor si se considera que los datos de ocupación de la zona de Daymán -donde se encuentra la mayoría de la oferta hotelera- fue en 2019 del 76,5%.

En suma, más allá del entusiasmo que las agencias y las empresas turísticas vienen teniendo desde el inicio de 2022, los datos que arroja el Monitor Turístico dejan ver que todavía falta mucho para que el sector mejore su actividad. Sin duda la apuesta ahora es primavera, aunque no se sabe si los viajes y las estadías en los distintos destinos del país florecerán como la estación.

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