El mercado inmobiliario de Punta del Este está acostumbrado a proyectos premium y vistas privilegiadas, e igualmente en este contexto la propuesta de Essentia es única. Construida literalmente sobre la arena de la playa Mansa, en la Parada 42 (Piedras del Chileno), se trata de una propuesta edilicia de alta gama diseñada por el estudio argentino Dujovne Hirsch y desarrollada y comercializada por Lijtmaer Propiedades, que por primera vez da el salto a un proyecto propio desde cero.
Implantado en un terreno de casi 9.000 m² para 18 unidades residenciales, Essentia se posiciona como una propuesta de nicho, orientado a un público que prioriza privacidad, amplitud y una relación directa con el entorno natural. En total, la inversión del proyecto ronda los US$ 25 millones, incluyendo obra y amenities.
“Essentia es el único edificio sobre la arena en la Mansa. Es un proyecto muy lujoso, tope de gama, con características realmente únicas”, afirmó Luciana Lijtmaer, directora de Lijtmaer Propiedades, en diálogo con InfoNegocios Uruguay.
La escala de los apartamentos confirma ese posicionamiento. Las unidades van desde los 300 hasta los 652 m², con tipologías de tres y cuatro suites, algunas con dependencia de servicio. Los apartamentos esquineros cuentan con casi 12 metros de frente vidriado hacia el mar, mientras que los centrales alcanzan cerca de 9 metros, una proporción poco habitual incluso para los estándares de Punta del Este. “Son medidas muy atípicas para un proyecto en Punta del Este y todos los apartamentos son frentistas a la playa. Al no tener la ruta delante y estar sobre la arena, la experiencia y la vista son completamente distintas”, señaló Lijtmaer.
El proyecto comenzó su comercialización en el verano de 2024, una vez obtenidas todas las habilitaciones, y la obra se inició en diciembre de ese mismo año. La entrega está prevista para octubre de 2026. A pesar de encontrarse aún en construcción, la absorción comercial fue rápida: de las 18 unidades originales, solo quedan seis disponibles. “Estar a esta altura de la obra y que queden tan pocas unidades es una prueba de que la visión fue muy exitosa”, sostuvo la directora.
Los valores acompañan el carácter exclusivo del desarrollo. Los precios de los apartamentos parten desde los US$ 1.700.000 y alcanzan los US$ 2.300.000, dependiendo de la superficie y del piso.
Uno de los aspectos más relevantes desde el punto de vista institucional fue el proceso de habilitación ambiental. Al tratarse de un edificio construido directamente sobre la playa, Essentia debió atravesar un extenso proceso de autorización ante el Ministerio de Ambiente. “Es el único edificio que tuvo que pasar por el Ministerio de Ambiente para poder construirse en la arena. Ese proceso llevó entre dos y tres años, cumpliendo con requisitos muy extensos”, explicó Lijtmaer. Las gestiones comenzaron alrededor de 2022 y la venta solo se inició cuando todas las aprobaciones estuvieron formalmente otorgadas.
Más allá de la ubicación, el proyecto se apoya en una propuesta integral de amenities y servicios que refuerzan su perfil residencial de largo plazo. El edificio incorpora un gran jardín con bosque naturalista y vegetación autóctona, donde se integran espacios como un garden cinema, plataformas de yoga entre los árboles, parrilleros gourmet y áreas de juegos de diseño. A eso se suman piscinas climatizadas —una infinity exterior con vista al mar y otra interior revestida en travertino—, gimnasio, salas de yoga y pilates, spa con sauna seco y húmedo, bañera de hielo, cabañas de masajes con vista al mar, servicio de playa y servicio de mucama, entre otros. Todas las unidades cuentan además con parrilla propia y terminaciones europeas de primera línea.
Para Lijtmaer Propiedades, Essentia representa un hito estratégico. La empresa cuenta con más de 50 años de trayectoria en la comercialización de proyectos de lujo frente al mar, pero este es su primer desarrollo propio. “Luego de toda la experiencia que tenemos armando desarrollos con otros equipos, este es el primero que es solo nuestro. Pudimos volcar todo nuestro conocimiento y hacer un producto que reúna lo mejor que entendemos que debe tener un proyecto de este nivel”, afirmó Lijtmaer.
El público comprador refleja ese posicionamiento selectivo. Predominan los clientes uruguayos, con presencia también de argentinos y brasileños. “Es un lujo muy sobrio, íntimo y exclusivo, algo que no existía en la zona de la Mansa y Punta Ballena”, resumió la empresaria.