La marca creada por Lucía Mendelsohn, junto a Araceli Bolfarin, inauguró un nuevo local en Carrasco, un paso estratégico que marca un antes y un después en su historia, ya que es el primero pensado como un espacio para disfrutar con tiempo y no solo take away.
La historia de By Luli empezó mucho antes de los locales y las vitrinas. “Cocinar es algo que me acompaña desde chica. Siempre estaba en la cocina probando recetas para mi familia y amigos”, recordó Mendelsohn. Con el tiempo, esa pasión se transformó en proyecto profesional. El respaldo familiar fue decisivo para animarse a dar el salto y abrir su primer local, cuando la idea todavía era incipiente.
Su formación en el instituto Gato Dumas y posteriores cursos de especialización en España le dieron técnica y una mirada más amplia que hoy se traduce en una propuesta artesanal, cuidada y en constante evolución. Desde la apertura del primer punto de venta, el crecimiento fue sostenido. El debut funcionó como validación de que existía espacio para una propuesta enfocada en la calidad y los detalles. Asimismo, la marca consolidó su expansión escuchando de cerca a sus clientes y ajustando procesos internos sin resignar identidad. Cada nuevo local fue una consecuencia natural de ese recorrido.
Por otro lado, mencionó que muchos clientes de la zona ya viajaban para comprar y hace tiempo les pedían que se instalarán más cerca. Además, la oportunidad apareció de la mano de Alma Calma, que los invitó a formar parte de un nuevo espacio comercial muy alineado con la identidad de la marca. “Sentíamos que By Luli ya estaba en Carrasco, incluso antes de abrir. Había una conexión previa con el público”, explicó.
El nuevo local tiene 140 metros cuadrados y capacidad para unas 40 personas. Además de ampliar la producción, suma algo que hasta ahora no tenían: un espacio para quedarse. La idea es que la gente pueda sentarse, hacer una pausa y disfrutar con tiempo.
La inversión estuvo puesta sobre todo en equipamiento y en el diseño. El desafío, reconoce Mendelsohn, es crecer sin que eso afecte lo más importante. “Es fundamental que cada producto mantenga el mismo nivel y el mismo cuidado que cuando empecé”, aseguró.
Mientras tanto, el equipo ya trabaja en novedades para este año. El foco sigue estando en su producto estrella, el cinnamon roll, pero con nuevas versiones y sabores que amplían la propuesta sin perder el perfil artesanal que los identifica.