Vinos uruguayos cada vez más volcados a la tapa de rosca (screw cap).

Ya lo había anticipado la periodista británica Fiona Sims en su libro Guía del Vino: “aunque duela pensarlo, un día todas las botellas llevarán tapón a rosca”. Y en junio del año pasado, la prestigiosa revista Decanter publicó una nota en la que afirmaba: “Es oficial: las tapas a rosca son el mejor método de taponado para la gran mayoría de los vinos, tanto tintos como blancos”. ¿Cuánto nos falta para que todas las botellas sustituyan tanto los corchos naturales como los sintéticos? Algunas bodegas uruguayas, como Pizzorno, Juanicó, Bouza, Castillo Viejo, entre otras, ya están siendo partícipes del cambio, fundamentalmente a pedido de sus importadores. “Es un cierre muy hermético que se está usando cada vez más, sobre todo para vinos blancos muy jóvenes” nos explicó Carlos Pizzorno, director de las bodega homónima. También nos aclaró que no se trata de abaratar sino de estar al día con la innovación, ya que el costo de este tipo de tapas es similar al corcho natural y el cambio obedeció fundamentalmente a un pedido de su importador de Inglaterra. “Esta tapa, que es muy hermética, protege a estos vinos que necesitan oxidación y mantienen su calidad”. En el caso de Pizzorno, las tapas a rosca que utilizan son importadas de Chile.

Audi lanza en Uruguay las nuevas Q3 y Q5, con más tecnología y precios desde US$ 68.000 (y se sube al éxito de la F1)

(Por Antonella Echenique) La marca alemana presentará hoy por la tarde en el Audi Zentrum Montevideo las nuevas generaciones del Audi Q3 y el Audi Q5, dos modelos clave dentro de su portafolio global y también en sus ventas locales. Llegan con más tecnología, nuevas soluciones de electrificación y precios desde US$ 68.000. El evento también pondrá el foco en el desembarco de la marca en la Formula 1, tras un arranque alentador en la temporada con puntos sumados el fin de semana pasado en el Gran Premio de Australia.

 

Prohibición de monoambientes (un impacto inflacionario inmediato)

La semana pasada un senador del Frente Amplio, Gustavo González, anunció que presentaría una propuesta para limitar o incluso eliminar los monoambientes en las nuevas construcciones. Dicha iniciativa plantea que toda vivienda nueva tenga al menos un dormitorio separado, así como un mínimo de superficie de 35 m2. Este proyecto lógicamente generó el rechazo inmediato de los desarrolladores privados de la construcción. Para analizar qué impacto genera esta propuesta consultamos a Javier Ache, gerente comercial de InfoCasas.