Agua “tirada” como cerveza (la empresa Calma Uy gana terreno en restaurantes y cafeterías de todo el país)

La compañía, fundada por los uruguayos Julio Delgado y Pablo Escayola, ya está presente en unos 40 locales comerciales de Montevideo, Maldonado, Colonia y Soriano, y está por cerrar un acuerdo con una importante cadena.

Lo que empezó como una solución para mejorar la experiencia de la cerveza artesanal terminó convirtiéndose en un negocio propio que hoy pisa fuerte en bares, restaurantes y cafeterías del país. Calma Uy —la unidad de agua filtrada y servida en canilla creada por los socios Julio Delgado y Pablo Escayola— crece bajo un modelo de arrendamiento mensual y un diferencial: ofrecer agua filtrada natural, fría o gasificada directamente desde un grifo, sin plástico, sin acarreos y con estética personalizada para cada local.

“Nosotros lo llamamos agua tirada, servicio a la mesa, para diferenciarnos del agua en botella o con packaging”, afirmó Delgado en diálogo con InfoNegocios.

El sistema nació en 2018 a partir de la experiencia de los socios como distribuidores de Cabesas Bier en Montevideo. Con el tiempo consiguieron convertirse en los representantes oficiales de la marca italiana Celli, líder global en dispensación de bebidas, y la posterior incorporación de los filtros de agua Think Water, también de origen italiano, se volvieron la base tecnológica que permitió a los socios experimentar con un sistema de filtrado y gasificación premium.

Primero lo probaron ellos mismos; después empezaron a instalarse en locales amigos y a testear la aceptación del producto y hoy llegan a unos 40 bares y restaurantes en varias localidades del país, con planes de expansión.

En cuanto a la inversión total que ha realizado la empresa, está estimada en unos US$ 3.000 por equipo.

Modelo llave en mano: filtrado, instalación, grifos de diseño y mantenimiento

Hoy Calma Uy se ofrece bajo un esquema de arrendamiento mensual que tiene un precio mensual que comienza en los US$ 200, dependiendo del tipo de equipo, distancia y características del local. “Nos encargamos de todo. Nos dan una toma de agua y de ahí instalamos la unidad de filtrado, el equipamiento Celli y los grifos”, explicó. Las canillas —que pueden ser naturales, frías o frías gasificadas— se adaptan a la estética del lugar: madera, acero, torres clásicas o diseños más visibles, según defina el restaurante.

La propuesta incluye mantenimiento, recambio anual de filtros, higiene, equipamiento y botellas de vidrio reutilizables con el logo de Calma para las mesas. “Tratamos de que sea lo más eco friendly posible. No hay descarte plástico, no hay heladeras extras, no hay acarreo de envases. Y el acceso al agua es ilimitado”, destacó.

Sin reglas para el precio al cliente final

Delgado aclara que Calma Uy no interviene en la estrategia comercial de cada local. “No tenemos ninguna regla sobre qué se cobra o qué no se cobra. Hay lugares que no lo cobran, otros lo incluyen en el cubierto o en un menú. No nos metemos en el negocio”, afirmó.

Puntos instalados y expansión en marcha

Hoy la empresa opera principalmente en Montevideo, aunque también tiene presencia en otros departamentos como Colonia, Soriano y Maldonado, con clientes como Inmigrantes, Sometimes Sunday, el Club de Remo de Mercedes, Barbas en La Barra y algunos locales en Nueva Helvecia.

El crecimiento se aceleró este año, especialmente al enfocarse en restaurantes y cafeterías. “Como venimos del mundo de la cerveza, nuestros primeros puntos fueron bares. Pero muchas veces el bar no es el lugar que espera tener agua para el cliente. En cambio, en restaurantes y cafeterías cumple un rol muy importante”, señaló.

Proyección: duplicar para 2026

La meta de Calma Uy es ambiciosa: “Nuestra expectativa es duplicar nuestra presencia de acá a diciembre de 2026”. Para eso ya trabajan en prever stock con los proveedores italianos que fabrican a pedido. Además, anticipan nuevas instalaciones en cadenas de cafeterías.

“Lo que buscamos es no salir de cada lugar al que entremos”, resumió Delgado.

Un pichón que busca volar alto pero le costó salir del nido (Kopel Sánchez y Lecueder planean con El Águila un gran negocio)

Que sí, que no. Que si hay cartel, que si no hay cartel. En un mercado chico los negocios grandes se ven aunque no parezca. Desde hace tiempo hay ruido sobre la Interbalnearia acerca de un proyecto que allí plantaría bandera. Había que esperar y apareció el cartel. Llamamos, pero del otro lado no encontramos respuesta una vez, dos veces, tres. Que sí, que no. El cartel dice El Águila, un nuevo concepto de ciudad, lo llevan adelante la desarrolladora Kopel Sánchez que se asoció con el Estudio Luis E. Lecueder. Buscamos un lado, el otro. Finalmente hablamos. 

Cada vez van quedando más chicos los m2 (la importadora Oprumin crece de modo sostenido)

En 2003 comenzó siendo una firma distribuidora de mayoristas, pero en 2006 dio el paso a la importación y comercialización, creciendo desde entonces a ritmo acelerado. “Vamos ya por la quinta mudanza, siempre a más y más, porque el día que no tenés stock el negocio se cae”, dijo Pablo Martínez, propietario y CEO de Oprumin, una empresa importadora, comercializadora y distribuidora de productos de consumo masivo, con un espacio de más de 8.000 m2 para trabajar en la Ruta 101. “Que ya nos queda chico”, remarcó Martínez a InfoNegocios.

De cuenca lechera a nodo estratégico regional (Asociación Rural de Florida prevé inversión de US$ 60 millones en polo logístico y puerto seco)

(Por Antonella Echenique) La Asociación Rural de Florida proyecta un parque de 70 hectáreas con una inversión estimada de 60 millones de dólares, que integrará producción agropecuaria, logística e industria, con conexión ferroviaria, exoneraciones impositivas y generación de empleo local. Rafael Leaniz, presidente de la asociación, dialogó con InfoNegocios de esto y otros temas.