Elaborado a partir de una encuesta realizada a más de 1.700 empresas de 97 países, con la representación de un completo rango de regiones, industrias, escalas, especialidades y antigüedades, el trabajo muestra que el 40% de las organizaciones con ingresos mayores a 1.000 millones de dólares ya está desplegando el uso de IA agéntica, es decir, la que es capaz de realizar tareas y resolver problemas prácticamente por sí sola.
En las más pequeñas, en cambio, el porcentaje se mantuvo estable respecto a la medición anterior en 22%.
McKinsey también da cuenta de que dos de cada diez organizaciones ya están desplegando agentes de codificación de software, y la proporción es mayor en las más grandes, con un 31% que lo está haciendo.
Esto ha provocado una disminución en la compra de software a terceros, según el relevamiento de la consultora, que muestra que un 32% afirmó que sus compañías decidieron no adquirir al menos un producto o funcionalidad de software por tener la posibilidad de desarrollarlo internamente con IA.
A pesar de esta creciente adopción de la IA agéntica, los chatbots se mantienen como la herramienta de IA más utilizada a gran escala, alcanzando un 47% entre las empresas de los consultados.
En cuanto a las implicancias económicas que supone la implementación de la IA, aproximadamente uno de cada cinco reportó que los costos operativos derivados han limitado su implementación.
Por otra parte, el 37% atribuyó al menos un impacto en los beneficios antes de intereses e impuestos (EBIT) al uso de la IA, manteniéndose estable respecto a 2025, y la proporción de empresas con alto rendimiento en IA -aquellas que atribuyen al menos un 5% de su EBIT al uso de la tecnología y describen su impacto como “significativo”- se ha mantenido en torno al 6% del total.
No obstante, un 60% planea aumentar sus inversiones en IA en el próximo año, principalmente las vinculadas a los sectores farmacéutico y de productos médicos, seguros, banca y otras instituciones financieras.
Los resultados de la encuesta muestran que los empleados individuales están obteniendo beneficios significativos de la IA, con un 80% de los encuestados afirmando que ha mejorado su productividad individual, y aproximadamente un 50% que indica que les ha ayudado a desarrollar nuevas habilidades y a tomar mejores decisiones.
Su incorporación plantea al mismo tiempo dificultades, especialmente entre los gerentes de nivel medio y los colaboradores individuales, que son más propensos que los ejecutivos a reportarlas.
De acuerdo con el estudio, se espera cada vez más que la IA provoque una disminución de la plantilla, siendo un 39% los que prevén una reducción del empleo total en sus organizaciones el próximo año debido a la tecnología, un aumento de 7% en comparación con la medición del año pasado.
Sin embargo, la encuesta reveló que tan solo el 14% de organizaciones que utilizan IA informaron que esta impulsó una disminución de la plantilla en el último año, menos de la mitad del 32% que esperaba reducciones de personal en la edición anterior.
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