La agenda entre Uruguay y Paraguay tuvo en las últimas semanas varios encuentros vinculados a la logística y al comercio exterior. El 24 de agosto se llevó a cabo una instancia de trabajo con el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y, el 26 de agosto, otra con gremios logísticos paraguayos. Ambas instancias se desarrollaron en Asunción, en momentos en que ambos países buscan mejorar la conexión de sus cadenas de comercio exterior.
A su vez, Punta Sayago aparece como una de las alternativas que Uruguay tiene sobre la mesa. La Administración Nacional de Puertos (ANP) trabaja en una propuesta que comenzaría con un Truck Center para camiones paraguayos y que, en una segunda etapa, podría transformarse en una Terminal Fluvio-Terrestre especializada en cargas con origen o destino Paraguay.
La iniciativa surgió a partir de una visita de inversores al Puerto Logístico Punta Sayago (PLPS), donde la ANP planteó inicialmente generar un espacio de espera y ordenamiento para vehículos de carga paraguayos, con playa logística y servicios para los transportistas. En ese aspecto, la propuesta fue recibida por JSN Group, operador logístico y agente de carga con presencia en Uruguay y Paraguay, que posteriormente gestionó la idea en Paraguay. Desde entonces, hubo reuniones en ambos países entre autoridades y representantes del sector privado.
El proyecto parte de un dato que explica buena parte del interés uruguayo: Paraguay ya no mueve por Uruguay todo el volumen que históricamente canalizó a través de Montevideo y Nueva Palmira.
Según explicó Federico Esmite, presidente de la Cámara de Comercio Paraguayo-Uruguaya, el tránsito representa más del 50% del movimiento total de contenedores de Uruguay y Paraguay fue históricamente el principal cliente individual en ese segmento. Sin embargo, la situación cambió y Montevideo registró una caída drástica en el tránsito de contenedores paraguayos, que pasó a movilizarse por puertos argentinos.
¿Qué determina ese cambio? Para Esmite, la respuesta está en variables muy concretas: certeza operativa, previsibilidad y costos. “El exportador/importador paraguayo se mueve por certeza operativa, previsibilidad y números concretos”, explicó. Cuando aumentan los costos, aparecen procedimientos poco eficientes o tiempos muertos, los operadores buscan otras alternativas, incluso rutas terrestres hacia Brasil o Chile.
En este escenario, Esmite entiende que Uruguay debe revisar su estructura tarifaria, avanzar en una facilitación aduanera integral mediante la digitalización y mejorar la frecuencia de los servicios feeder y la capacidad de los buques oceánicos que llegan a Montevideo. El país tiene estabilidad jurídica, pero, según el presidente de la CCPU, también necesita estabilidad operativa. “La logística opera 365 días al año, las 24 horas, y cada demora es un costo”, señaló.
La propuesta de Punta Sayago busca atacar parte de esos problemas desde la propia organización de la carga. La primera etapa contempla un Truck Center con playa logística, estacionamiento, balanzas y servicios como baños, descanso y cantina. El objetivo es concentrar en un único lugar las cargas paraguayas de tránsito, tanto de ingreso como de egreso terrestre.
Actualmente, el corredor entre Uruguay y Paraguay mueve alrededor de 1.100 camiones al mes en ambos sentidos, de acuerdo con los datos manejados por la ANP. Más adelante, la propuesta contempla desarrollar una Terminal Fluvio-Terrestre especializada en carga con origen o destino Paraguay, incluyendo infraestructura para recibir barcazas.
“Como idea principal debemos recuperar la carga paraguaya que recorre la hidrovía Paraná-Paraguay para lograr su salida a servicios oceánicos que llegan al Puerto de Montevideo”, explicó Fernández. Según detalló, la primera etapa estará vinculada al tránsito terrestre, mientras que posteriormente se evaluará el desarrollo de atraques para barcazas.
El planteo busca reducir las esperas de las barcazas paraguayas en el Puerto de Montevideo y evitar movimientos de carga entre distintas terminales, con el consiguiente impacto en los tiempos y costos operativos. El puerto logístico cuenta con unas 180 hectáreas de superficie de desarrollo.
La lógica del proyecto no es sustituir al Puerto de Montevideo, sino repartir mejor la operación.
En tanto, Fernández sostuvo que la idea es que la carga paraguaya pueda ingresar a PLPS, quedar concentrada allí y luego trasladarse al Puerto de Montevideo en el momento correspondiente a su salida oceánica. Para eso se plantea utilizar un corredor logístico seguro de 17 kilómetros entre ambas terminales, con trazabilidad, vigilancia y los controles que establezca la Dirección Nacional de Aduanas. Además, la ANP analiza la posibilidad de generar un Área de Control Integrado (ACI) en el predio junto con la Aduana uruguaya y la autoridad aduanera paraguaya.
“Esto concentraría las cargas paraguayas de tránsito, tanto de ingreso como de egreso terrestre, en un único lugar”, señaló Fernández. El objetivo, agregó, es posteriormente analizar la posibilidad de gestionar las barcazas en el Puerto Logístico Punta Sayago, con un atraque dedicado a la carga paraguaya, para mitigar las esperas en Montevideo y reducir los movimientos entre las distintas terminales.
Según detalló Fernández, el esquema incluiría también un Centro de Control Logístico, balanzas automatizadas, oficinas para organismos de control y espacios destinados a las empresas operadoras. De esta manera, el puerto logístico concentraría la carga y parte de los controles, mientras Montevideo mantendría el vínculo con los servicios oceánicos.
El potencial de carga que podría volver a Uruguay tiene una cifra concreta. De acuerdo con un estudio realizado por JSN Group, se podrían recuperar 192.381 TEU, una unidad de medida utilizada en el transporte marítimo y equivalente a la capacidad de un contenedor estándar de 20 pies. A eso se suman unos 13.500 camiones al año correspondientes al tránsito carretero.
Por lo tanto, Esmite entiende que el potencial de recuperación es importante porque Paraguay continúa aumentando su producción de soja, carne, maíz, celulosa y manufacturas bajo el régimen de maquila. La necesidad, según explicó, es que el comercio exterior paraguayo no dependa de una única salida. Uruguay podría volver a ocupar un lugar relevante si logra ofrecer una alternativa competitiva en costos, tiempos y operación.
La posibilidad de llevar parte de la operación paraguaya hacia Punta Sayago no es nueva. Esmite señaló que Paraguay cuenta desde hace años con un exclave aduanero en el Puerto de Montevideo y que anteriormente se había analizado trasladarlo a Punta Sayago, aunque aquella iniciativa no prosperó. El planteo actual tiene un alcance diferente: además del componente aduanero, contempla transferencia y almacenamiento de cargas, conexión terrestre con Montevideo y, eventualmente, operación de barcazas.
Para Esmite, uno de los puntos centrales será que el proyecto sea trabajado como una iniciativa de ambos países y no como una operación concentrada en una sola empresa. La CCPU viene trabajando con gremios logísticos paraguayos y manteniendo contactos con actores del sector en Uruguay a través de INALOG.
Aunque el proyecto ya tiene una hoja de ruta, todavía no existe un monto de inversión definido. Fernández explicó que el predio ya cuenta con parte de la infraestructura necesaria para iniciar la primera etapa, como áreas de estacionamiento y balanzas.
En una segunda instancia deberían incorporarse muelles y dragados para alcanzar los calados necesarios para recibir barcazas, además de equipamiento portuario como grúas, RTG y straddle carriers y sistemas automatizados de control de accesos.
El siguiente paso será que los inversores presenten un estudio y análisis de viabilidad y posteriormente una Iniciativa Privada (IP), de acuerdo con lo establecido en la Ley N.º 17.555. A partir de allí se deberán cumplir las etapas de admisibilidad y de factibilidad técnica, económica, jurídica y financiera. El proceso podría terminar en una licitación. “Respecto a los montos, no hay estimación. Eso dependerá del estudio de factibilidad y de todo aquello que se debe presentar en la IP”, precisó Fernández.
El eventual regreso de más carga paraguaya a Uruguay también abriría espacio para otros servicios vinculados a la logística. Esmite identifica oportunidades en freight forwarding, cross-docking, almacenamiento temporal, consolidación y desconsolidación, transporte multimodal y asesoramiento legal, contable, financiero y aduanero.
También aparecen posibilidades vinculadas a parques logísticos, depósitos inteligentes y centros de acondicionamiento de carga. La propuesta de Punta Sayago, en definitiva, busca ordenar una parte de la operación paraguaya en un único punto, conectarla con el Puerto de Montevideo y hacer más previsible el recorrido de la carga.
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