Desde 1924, el corned beef vive y lucha.

Durante su visita a Uruguay en 1999, el Príncipe Carlos dijo: “Recuerdo haber comido corned beef hasta que me salió por las orejas”. Y como él, buena parte del mundo consumía la carne enlatada cuando los tiempos eran difíciles. El producto del frigorífico Anglo, desde 1924 alimentó a generaciones de europeos y a las tropas aliadas durante la guerra. Y ahora la historia tiene una segunda parte que medios como la BBC de Londres celebran, porque treinta años después del cierre del Anglo el grupo brasileño Marfrig está produciendo otra vez corned beef en Fray Bentos y exportándolo a Gran Bretaña y Estados Unidos a través del trabajo de más de 100 personas.

No solo de carne vive el uruguayo (pero en Del Campo compran a toneladas)

Desde que salieron al mercado en 2019, las ventas de Del Campo, un local de carnes, embutidos y quesos “de autor” absolutamente exclusivos, no para de crecer. Tanto es así que los hermanos Tomás y Gastón Magariños abrieron en 2024 una nueva tienda en Punta Ballena y ahora, a mediados de abril, van por el tercero de la marca. Esta vez en Carrasco y la apuesta es en modo carnicería tradicional.