La Sin Rival, con su gerente general Marcelo Ríos

(Por Santiago Perroni) En nuestra sección “Un Día en …” el equipo de InfoNegocios visitó La Sin Rival y dialogó con Marcelo Ríos, gerente General de la panificadora.

Image description
Image description
Image description
Image description

¿Cómo nació La Sin Rival?

Tiene dos orígenes, uno en 1938. Ahí se inició la marca La Sin Rival. En el año 2011 arrancó como una panadería tradicional, aunque después se fue industrializando y se modernizó. Los dueños de esa época, de orígen hebreo, cayeron en problemas financieros y administrativos en 1996, cuando entraron nuevos competidores en el mercado. En ese momento se necesitó de una reestructura que nunca se hizo y en el 2011 la empresa quebró. Estuvo ocupada 45 días. A Monica Calvar, la dueña de la fábrica de pastas La Sin Rival, le ofrecieron la empresa (que llevaba el mismo nombre pese a que no estaban vinculadas en ese momento). Yo era el contador de la fábrica de pastas y Mónica me ofreció venir con ella a resucitar este muerto. Hicimos un salvataje de la empresa, que tenía muchísimas deudas, y la marca demostró ser muy fuerte, si no no la hubiéramos salvado. Fuimos bien aceptados por el público, luego de estar más de 45 días fuera del mercado. 

¿Cómo está la empresa ahora?

Estamos en un punto de inflexión. Siempre tuvimos un crecimiento desde que agarramos la empresa y —pese a los vaivenes de la economía— seguimos en crecimiento. Aspiramos a cerrar este año con un crecimiento nominal de un 15 % o 20 %. Para la situación que está viviendo el país creo que somos audaces, porque nos ponemos objetivos grandes. Siempre tuvimos confianza de que esto iba a funcionar. 

¿Cancelaron todas las deudas?

Al día de hoy cancelamos casi todas las deudas y nos quedan algunas que están dentro del programa que habíamos planificado. Pero la situación viene mejor de lo esperado. El crecimiento que hemos tenido demuestra que nuestra empresa es fuerte. No nos enloquecimos detrás de un gran crecimiento, buscamos ir a paso firme y acentuando nuestro diferencial. 

Han apostado a nuevos nichos de mercado, ¿no?

Cuando Uruguay sale al mundo debe salir por calidad y no por cantidad, tenemos que diferenciarnos de los demás. Peleando contra multinacionales como Bimbo y Pagnifique marcamos un diferencial. Eso hace línea con el nombre de la empresa. Cuando personas de otras empresas o del gobierno me preguntan acerca de la competencia, les digo que no creo que tengamos competencia. De hecho, el nombre “La Sin Rival” te lo dice. Tenemos los únicos panes veganos del mercado; nuestra planta cuenta con una certificación kosher; tenemos arrollados y panes con el sello de la Asociación de Diabéticos; tenemos panes con el sello de “Menos sal, más salud” del Ministerio de Salud Pública; ofrecemos panes de rebanada fina que son más saludables; tenemos productos para celíacos; nuestros productos son aptos para los intolerantes a la lactosa; somos recomendados por los nutricionistas. Es difícil que las demás empresas —por sus estructuras y por su filosofía— lleguen a tener los productos que nosotros tenemos.


 

¿La panificadora y la fábrica de pastas trabajan por separado?

Un negocio no tiene nada que ver con el otro. La única relación es que la fábrica de pastas le compra productos a la panificadora para vender allí. Es como cualquier otro cliente. 

¿Cuáles son las principales dificultades que hay que afrontar en este rubro?

Cuando el consumo baja, te toca. Como somos una empresa de menor dimensión que las demás del mercado, creo que tenemos más ventajas frente a ese tipo de situaciones. A nosotros nos cuesta competir con el marketing que hacen otras panificadoras. Somos fuertes porque tenemos valores agregados, que no son ni el marketing ni las luces. El que compra nuestros productos sabe que consume calidad. Hay luces que encandilan, pero el cliente vuelve a la calidad de nuestros productos.

¿Cuántos productos comercializan?

80.

¿Cuántas personas trabajan en la empresa?

Unas 100 personas en promedio. Tenemos una volatilidad de un 5 %. Tenemos una buena estabilidad en el personal, que es importante. Fuimos formando un gran equipo en todas las áreas. La mayoría de las personas que trabajan acá tienen más de cinco años en la empresa. Ahora estoy pensando en tomar 10 o 15 personas para el área de producción. Tenemos un alto nivel de demanda de algunos productos y necesitamos más gente. A través de personal intentaremos generar el stock que necesitamos. Tengo que tomar medidas. No sé cuántas empresas toman 10 o 15 personas de golpe, la mayoría de las empresas recortan su personal. 

¿Cómo es su día en la empresa?

Tengo otras actividades, por lo que no tengo una rutina. En los primeros años esto me tomaba muchísimo más tiempo, llegaba a las siete de la mañana y me iba tarde. Una vez que formé los equipos de trabajo, la empresa empezó a funcionar con los equipos de trabajo. El crecimiento sí lo tenemos que dar nosotros porque las medidas macro se toman desde la gerencia. Pero a nivel operativo me siento satisfecho del equipo que formamos y de cómo está trabajando. 

¿Cuál es su producto favorito de La Sin Rival?

Me los como todos. Depende el momento de la ingesta, a veces quiero algo dulce y en otros momentos prefiero algo salado. Las galletas granetti son espectaculares. Los merengues y las vainillas también; eso para ser goloso. Los panes son todos muy buenos y hay variedad para elegir.

Dejá tu Comentario: (máximo 1000 caracteres)

Comentarios: