Mié 05/11/2008
El lugar donde nos detuvimos parecía el infierno en horas extra. En las calderas bramaban las llamas, monstruosos hervidores de cosas fundidas forcejeaban arriba, en grúas móviles, y giraban poderosamente a través de una atestada planicie de acero: una hectárea y media bajo techo. Richard Bach, Uno.
- El lugar donde nos detuvimos parecía el infierno en horas extra. En las calderas bramaban las llamas, monstruosos hervidores de cosas fundidas forcejeaban arriba, en grúas móviles, y giraban poderosamente a través de una atestada planicie de acero: una hectárea y media bajo techo. Richard Bach, Uno.