Y un día el crowdfunding empresarial se hizo posible (de la mano de la plataforma Crowder)

El micromecenazgo, un mecanismo colaborativo de financiación conocido popularmente como crowdfunding, suele estar siempre asociado a proyectos artísticos o culturales, nunca a negocios empresariales. Ahora, gracias a la Ley de Emprendedurismo promulgada en 2019 y a través de cuatro jóvenes entusiastas, llega Crowder, la primera plataforma de financiamiento colectivo de Uruguay. Para conocer más de esta iniciativa dialogamos con uno de sus impulsores, Nicolás Rodríguez.

Luego de que en setiembre de 2019 fuera promulgada la Ley de Emprendedurismo hubo un movimiento muy particular en torno a una gran innovación que presentaba dicha Ley, vinculada especialmente a potenciar exponencialmente el crecimiento de las startups a través de la incorporación del crowfunding, esto es, la posibilidad de emisiones realizadas a través de plataformas de financiación colectiva.

“Con esta posibilidad legal que antes no existía, nos pusimos a trabajar para tomar esta bandera y comenzar a recorrer un camino que, lleno de desafíos, nos iba a permitir construir la primera plataforma de financiamiento colectivo de Uruguay”, dijo Nicolás Rodríguez a InfoNegocios.

Rodríguez junto a Rodrigo Álvarez son cofundadores del Club del Inversor, un espacio en el que ambos vienen trabajando desde hace tiempo y donde conocieron a Guillermo Rodríguez y Nicolás Fornasari, cofundadores de Crowder, con quienes inmediatamente se unieron para llevar adelante esta iniciativa que promete cambiar la forma en que las empresas de nuestro país se financian y crecen, ya que abre un sinnúmero de posibilidades que hasta ahora no existían para inversores individuales que, de un modo u otro, buscan capitalizar sus ahorros en la economía local.

“Este es un proyecto que viene a cubrir las necesidades de financiamiento de las empresas privadas, tanto de un lado como del otro del mostrador, porque esta necesidad surge del lado de las PyMEs pero también surge desde el lado de los inversores”, dijo Rodríguez.

Según el impulsor de Crowder, las PyMEs actualmente pueden acceder a un financiamiento bancario, mientras que el financiamiento privado es, generalmente, a través de fideicomisos o de mecanismos un tanto más complejos.

“Ahora bien, esta solución, esta plataforma de crowdfunding que nosotros presentamos, les va a permitir a las PyMEs poder financiarse constantemente, emitiendo bonos, sin caer en lo que es oferta pública, porque esta plataforma es regulada”, sostuvo Rodríguez.

En lo que tiene que ver con los inversores, el cofundador del Club del Inversor y ahora impulsor de esta plataforma dijo que los mimos “van a poder cubrir la necesidad de invertir todos en conjunto en una PyME, porque si hoy un inversor quiere hacer una inversión en una multinacional, lo puede hacer comprando sus acciones a través de la Bolsa de Valores de Estados Unidos, si quiere invertir en empresas estatales, lo puede hacer a través de las diferentes emisiones de valores que hay en la Bolsa de Montevideo, pero si quiere invertir o comprar una acción o parte de una deuda de una empresa privada, hoy no lo puede hacer”.

Crowder viene a saciar esta necesidad y, en definitiva, viene a apoyar a las PyMEs, que son el motor que mueve la economía en el país.

“Tenemos por un lado las PyMEs -dijo Rodríguez-, que necesitan financiamiento relativamente sencillo y constante. Tenemos por otro lado los inversores, sobre todo inversores minoristas, a quienes se les abren nuevas oportunidades. Y tenemos la plataforma, que va a ser el vehículo legal para todo esto, con licencia del Banco Central y amparada en la Ley de Emprendedurismo”.

Según Rodríguez, con todo este marco para trabajar, el Club del Inversor no podía estar por fuera, ya que se trata de “una comunidad que reúne todas las patas que necesitan de este proyecto”.

En lo que tiene que ver con el presente de Crowder, tras salir a buscar inversión para adquirir la licencia del Banco Central y comenzar ese proceso -que Rodríguez señaló no es rápido-, la plataforma cerró su primera ronda de inversión pre-seed por US$ 210.000.

“Han sido parte de ésta referentes nacionales de la industria como, Cryptotrust Fiduciaria, también Qualitas e inversores ángeles, como Ariel Schapira”, sostuvo el impulsor de la primera plataforma de financiamiento colectivo de Uruguay: Crowder.  

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