Mantenernos en forma nos cuesta entre US$ 350 y US$ 890 al año.

Cuántas veces te has escuchado decir: mañana empiezo el club. Seguramente muchas más de las que lo llevás a la práctica. Y aunque sacudirse la modorra para empezar a ir al club cuesta, la llegada del verano siempre es un estímulo más. Eso sí, si no lo aprovechás te darás cuenta que al cabo del año estás “tirando un montón de plata” que bien podrías utilizar en otro fin. En promedio, la cuota mensual de un club deportivo cuesta alrededor de 1.500 pesos, lo que significa que al cabo del año tenés que disponer de 14.400 pesos (US$ 890) para estar en forma, lo mismo que te sale un viaje de una semana a Buzios. Si tu opción es un gimnasio (con sala de aparatos) los precios son muy variados pero con un promedio de 600 (US$ 30) podés hacer una buena práctica. En este caso, al año estarás desembolsando 7.200 pesos (unos US$ 356), con los que te podrías ir unos días a Floripa. Por supuesto que hay opciones más caras y más baratas, como salir a correr a la rambla o un picadito con los amigos en la canchita del barrio.

Todavía hay tiempo para sacar la visa e ir a Estados Unidos (sistema prioritario para uruguayos rumbo al Mundial 2026)

La Embajada de Estados Unidos mantiene un esquema de citas prioritarias para la visa destinada a quienes compraron entradas para el Mundial 2026. La medida alcanza a uruguayos que aún planean viajar al torneo, mientras crecen las solicitudes de periodistas. A su vez, la visa B1/B2 -la más solicitada- registró 23.444 emisiones en 2025. Aún no hay datos sobre el impacto del Mundial, aunque el proceso sigue con normalidad.

Del Mundial a los negocios: Paraguay y Turquía fortalecen lazos comerciales con foco en agroindustria, carne y maquila

(Por MV) La Albirroja enfrentará a Turquía (oficialmente Türkiye desde el 2022) este sábado a las 00:00 en un partido que despierta expectativa entre los aficionados paraguayos. Pero más allá del fanatismo, la pasión por el fútbol y el clima mundialista, el cruce también abre una oportunidad para observar una relación que viene ganando terreno fuera de la cancha.