Hoy un clásico de hermanos alemanes (y rioplatenses): Adidas (Argentina) vs Puma (Uruguay).

Los equipos a los que une el tango, el mate y tantas otras cosas hoy reeditarán no sólo la final del primer Mundial de Fútbol (4-2 para la celeste en 1930), sino también la pelea de los hermanos Adi y Rudolf Dassler que luego de trabajar juntos en los años ´40 del sigo pasado, se pelearon y emprendieron nuevos negocios: Adi creó su firma Adidas y Rudolf llamó a la suya Ruda, luego Puma. Esta noche, en el Centenario, Argentina vestida con Adidas y Uruguay con Puma buscarán un lugar en Sudáfrica 2010 donde -desde la región- ya tienen pasaporte Nike (Brasil), Adidas (Paraguay) y hasta la ignota Brooks (Chile), la firma de indumentaria que con sólo US$ 380.000 al año (lo que recauda la camiseta de un equipo de la segunda categoría de la Argentina) se quedó con la “roja” que Marcelo Bielsa clasificó al Mundial.

Adiós a VeDi y al papel: Mi Docta pone más de 260 trámites online y también mide cuánto trabajan los empleados públicos (5.000 ya fueron capacitados)

(Por Juliana Pino) Tras un año y medio de desarrollo, la Municipalidad de Córdoba presentará este viernes 4 Mi Docta, el nuevo ecosistema digital que reemplazará a VeDi desde el lunes 7. Con más de 260 trámites digitales, 69.211 gestiones realizadas desde marzo y un tiempo de respuesta promedio de 7 días, la plataforma busca terminar con el papel y sumar control en tiempo real sobre la productividad de los empleados municipales.

Ricardito cruzó el charco bien acompañado (la golosina uruguaya desembarca en Argentina de la mano de Billiken)

Ricardito es fabricado por la empresa uruguaya Chocolates Haas y llegó a Argentina con un doble objetivo: reencontrarse con los uruguayos que viven allí y conquistar nuevos consumidores. Argentina siempre fue un mercado de especial interés para la tradicional golosina uruguaya y, según explicaron desde la empresa, el desembarco responde principalmente a una demanda sostenida de compatriotas que buscaban volver a encontrar el producto. A esto se suma el desafío de presentar Ricardito al público argentino y posicionarlo como una golosina asociada a la identidad uruguaya.