Estéfano Bargas empezó a desarrollar AhiVoy en diciembre de 2025, después de una experiencia “bastante común” entre quienes usan el transporte público, tener que consultar dos o tres aplicaciones para resolver un mismo viaje.
“Las apps de ómnibus disponibles en Uruguay siempre escasean de algún lado, o les falta alguna función o dato, o no son precisas, o andan lento o tienen publicidad muy invasiva”, explicó Bargas. El resultado era terminar “con 2 o 3 aplicaciones descargadas y haciendo malabares entre ellas” para saber cuándo pasaba el bus, cuál tomar y cuándo bajar.
De esa frustración surgió la idea de concentrar todo en una sola herramienta. El desarrollo comenzó a fines de 2025 y la primera versión beta llegó en abril de este año, cuando más de 200 personas se sumaron a probarla.
Desde esa etapa había un núcleo de casi 100 usuarios que utilizaban la aplicación a diario. El lanzamiento oficial fue hace casi dos meses y desde entonces el crecimiento se aceleró: AhiVoy ya cruzó los 5.000 usuarios y actualmente suma entre 300 y 1.000 por día.
“Tuvo buena recepción; lo más lindo del proyecto es ver que a la gente le gusta y le parece útil”, señaló Bargas. La aplicación, además, actualmente aparece en el primer lugar entre las apps de navegación más descargadas de la App Store en Uruguay.
Uno de los puntos que más trabajo llevó durante el desarrollo fue el cálculo de las tarifas del STM. El sistema contempla boletos de una y dos horas, diferenciales, servicios zonales y céntricos, suburbanos y distintas combinaciones mediante intercambiadores.
“Fue bastante complejo, porque el sistema de tarifas de STM es complicado”, comentó Bargas. La información necesaria para construir ese sistema estaba repartida entre las páginas oficiales del STM y las de distintas empresas de transporte, por lo que tuvo que reunir los datos y convertirlos en una especificación que pudiera implementarse dentro de la aplicación.
La particularidad es que el usuario puede ingresar un origen y un destino y ordenar las alternativas según el precio. AhiVoy busca las combinaciones que mejor aprovechen los boletos disponibles y tiene en cuenta incluso el tipo de tarjeta STM del usuario. Además, la aplicación permite consultar y cargar el saldo de la STM y ofrece información sobre recorridos y tiempos de llegada. El proyecto se financia actualmente principalmente con fondos del propio Bargas y, en parte, con los suscriptores de AhiVoy Pro. La versión paga elimina la publicidad e incorpora funciones como widgets con tiempos de llegada y rutinas que permiten planificar automáticamente viajes habituales (como al trabajo o a la facultad) y avisar cuándo es momento de salir.
A su vez, la app está buscando sponsors y empresas interesadas en tener presencia dentro de la aplicación. “Actualmente, AhiVoy está en búsqueda de sponsors y empresas que quieran ver su marca destacada dentro de la app”, señala el fundador.
Consultado sobre si está buscando activamente inversión, el fundador aclaró que “lo que más suma al proyecto es la distribución que pueda aportar un socio comercial o institucional”, explicó.
Fuera de Montevideo, la aplicación también tiene soporte en Maldonado, de donde es oriundo su fundador. En esa zona, ya reúne alrededor de 250 usuarios. También, la integración con Maldonado, sin embargo, es más limitada que la de Montevideo debido a la disponibilidad de datos. Según Bargas, “Maldonado es la integración más limitada que tiene la app debido a la falta de datos en una forma estructurada como existe para el STM”. Mejorar esa cobertura aparece así como una de las prioridades de cara a la próxima temporada.
A futuro, el fundador imagina una evolución hacia un componente más social, donde los propios usuarios puedan compartir información sobre lo que está pasando en el transporte en tiempo real y sumar contenido a la comunidad. La expansión hacia otros países de la región también aparece en el horizonte. Bargas señaló que “sorprendentemente, en otros países de la región existe una situación similar respecto a las apps de transporte público disponibles”.
En ese sentido, el hecho de que el motor tecnológico ya esté desarrollado podría facilitar la adaptación a nuevas ciudades y sistemas. “AhiVoy tiene una posición fuerte en torno a que el motor ya está construido y validado en producción, por lo cual sumar otras localidades o sistemas de transporte es más sencillo”, sostuvo.
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