Neocelandeses siguen firmes con inversiones locales

New Zealand Farming Systems Uruguay es una empresa neocelandesa que posee 36.000 hectáreas de tambos en nuestro país. A pesar de la terrible sequía que afecta nuestros campos, la empresa sigue firme con sus planes de inversión en Uruguay, aunque no con el impulso que traía en los últimos años. NZFSU, que había predicho una pérdida de entre US$ 7 y 11 millones por la sequía, usa su know-how lechero para garantizar que aún haya agua suficiente en sus tambos ubicados en Río Negro, Florida, Lavalleja y Rocha. En un comunicado enviado a la bolsa de Nueva Zelanda, se señala que la caída de los precios internacionales de la leche en polvo (que ronda los US$ 0,20) afectará los resultados de la empresa, que está orientada básicamente a las exportaciones. También se afirma que debido a la sequía los ingresos serán afectados por una menor producción de leche que la estimada previamente. No obstante, el presidente de la compañía, Keith Smith, dijo en el comunicado que el directorio continuará aplicando sus recursos financieros al desarrollo de los tambos y explicó que se acordó un financiamiento de largo plazo por 16 millones de dólares, con bancos uruguayos. Un 11% de las acciones de NZFSU pertenecen a PGG Wrightson.

Todavía hay tiempo para sacar la visa e ir a Estados Unidos (sistema prioritario para uruguayos rumbo al Mundial 2026)

La Embajada de Estados Unidos mantiene un esquema de citas prioritarias para la visa destinada a quienes compraron entradas para el Mundial 2026. La medida alcanza a uruguayos que aún planean viajar al torneo, mientras crecen las solicitudes de periodistas. A su vez, la visa B1/B2 -la más solicitada- registró 23.444 emisiones en 2025. Aún no hay datos sobre el impacto del Mundial, aunque el proceso sigue con normalidad.

Del Mundial a los negocios: Paraguay y Turquía fortalecen lazos comerciales con foco en agroindustria, carne y maquila

(Por MV) La Albirroja enfrentará a Turquía (oficialmente Türkiye desde el 2022) este sábado a las 00:00 en un partido que despierta expectativa entre los aficionados paraguayos. Pero más allá del fanatismo, la pasión por el fútbol y el clima mundialista, el cruce también abre una oportunidad para observar una relación que viene ganando terreno fuera de la cancha.