La carne uruguaya sigue apostando a la “marca país”

Luego de un amague de caída, provocado por la incertidumbre y luego crisis internacional, finalmente el sector industrial cárnico. No sólo se han recuperado los precios internacionales (según datos oficiales la tonelada de carne se vende a US$ 2.500, unos US$ 350 más que lo que valía en 2007) sino que se espera que en lo que resta de este año se abra el mercado coreano en el que están puestas todas esperanzas. La gran apuesta del sector es seguir empujando la marca país, cosa que se viene haciendo en distintos frentes. A partir de este año es obligación que en todas las cajas de productos cárnicos elaborados en nuestro país vaya un logo identificatorio, y se seguirá con las experiencias de parrillas gourmet en distintos puntos del planeta. Pero la pata más floja del sector es el mercado interno, segundo mercado en importancia para la industria. Los precios suben y el bolsillo de la gente no acompaña. Cuando se empiece a exportar más cantidad, ¿volverá el asado del Pepe?

Uruguay empieza a discutir las reglas para una movilidad autónoma (¿Quién paga si el auto sin conductor choca?)

(Por Antonella Echenique) Con vehículos que ya incorporan sistemas de conducción autónoma y la llegada de nuevas tecnologías al mercado uruguayo, el país comienza a discutir un vacío que hasta ahora parecía lejano: quién es responsable cuando detrás del volante ya no hay una persona. Un proyecto de ley presentado por el diputado Mauricio Viera busca crear el marco jurídico para estos vehículos, mientras que desde el BSE advierten que el mercado de seguros también deberá adaptarse.

Déficit subirá al 3,9% para ordenar las cuentas públicas y saldar deudas atrasadas del Estado con proveedores

El ministro de Economía, Óscar Lovera, sostuvo que el plan para disminuir la deuda del Estado con los proveedores contempla la ampliación del déficit fiscal al 3,9%, solicitud que se incluirá este año en la presentación del Presupuesto General de la Nación 2027. Para 2028, el Gobierno pretende volver a cumplir con la Ley de Responsabilidad Fiscal y, aparentemente, la medida no genera grandes cuestionamientos ni entre los analistas ni en el empresariado.