Impuesto mínimo global: cómo funcionará el nuevo esquema para las multinacionales que operan en Uruguay

Mientras Uruguay avanza en la reglamentación del Impuesto Mínimo Complementario Doméstico (IMCD), las empresas alcanzadas ya comenzaron a analizar su impacto e incluso algunas matrices en Europa pagaron durante este año el impuesto correspondiente al ejercicio 2024.

Durante una charla técnica con periodistas, los contadores Luis Fabregat y Aldo Zignago, del Departamento de Asesoramiento Tributario de KPMG Uruguay, explicaron cómo funcionará el nuevo régimen y qué cambia para las multinacionales con operaciones en el país.

Según explicó Zignago, el origen del impuesto mínimo global está vinculado a la necesidad de establecer reglas comunes frente a la movilidad de las inversiones y los activos intangibles. “Las empresas de tecnología tienen un activo intangible muy importante, que puede relocalizarse y ubicarse prácticamente en cualquier parte del mundo. Entonces surgió la pregunta de cómo igualar las condiciones de competencia. De ahí nace la idea del impuesto mínimo del 15%”, señaló.

El nuevo impuesto no aplica para todas las empresas. Está dirigido a grupos multinacionales con ingresos consolidados equivalentes o superiores a 750 millones de euros en al menos dos de los últimos 4 ejercicios fiscales.

Además, solo genera un impuesto adicional cuando la tributación efectiva de una entidad queda por debajo del 15%. "El universo alcanzado es muy reducido. Se trata de grandes multinacionales que, por distintos regímenes fiscales o beneficios, terminan tributando por debajo de esa tasa efectiva", explicó Fabregat.

En cambio, una empresa que desarrolla una actividad habitual y tributa normalmente IRAE difícilmente quedará alcanzada por este impuesto complementario.

Uno de los principales conceptos que aclararon los especialistas es que el análisis no se realiza sobre la tasa nominal del IRAE, sino sobre la tributación efectiva. Fabregat ejemplificó el funcionamiento con un caso sencillo: una empresa obtiene una ganancia de 100, pero gracias a beneficios fiscales solo tributa IRAE sobre 10. Aunque la tasa del impuesto sea del 25%, en los hechos terminó pagando 2,5 sobre una ganancia de 100, es decir, una tasa efectiva de 2,5%. "El impuesto mínimo complementario se activa cuando esa tributación efectiva no llega al 15%", explicó.

Explicaron que el objetivo del nuevo régimen es que el impuesto correspondiente a las actividades desarrolladas en el país sea recaudado por Uruguay y no por otros países.

Explicaron que, para países importadores de capital como Uruguay, la implementación de este esquema abre un debate sobre el impacto en la atracción de inversiones. Sin embargo, también existe otra lectura: en muchos casos, esa tributación igualmente iba a generarse, por lo que el objetivo es que la recaudación quede en Uruguay y no en otro país. 

“Esa multinacional, de una forma u otra, iba a terminar pagando ese impuesto. Entonces, más que perjudicarnos, lo que estamos haciendo es que esa tributación quede en Uruguay, en lugar de que se recaude en otro país”, explicó.

Fabregat recordó que varios países europeos ya comenzaron a aplicar las reglas del impuesto mínimo global. "En 2024 hubo grupos multinacionales que pagaron en Europa un impuesto vinculado a las rentas obtenidas por sus operaciones en Uruguay. Lo que busca Uruguay ahora es que ese impuesto, en lugar de recaudarse en el exterior, quede en el país", señaló.

La normativa internacional prevé tres mecanismos distintos para asegurar la tributación mínima global. Uruguay optó por implementar el denominado Impuesto Mínimo Complementario Doméstico Calificado (QDMTT), que tiene prioridad sobre los restantes mecanismos previstos por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos).

En la práctica, esto significa que si una empresa debe completar su tributación hasta el 15%, el impuesto se recauda primero en el país donde desarrolla la actividad, evitando que esa recaudación termine en la jurisdicción donde se encuentra la casa matriz.

¿Qué pasa con las zonas francas? Uno de los puntos que genera más consultas es el tratamiento de las empresas instaladas en zonas francas. Según explicaron los especialistas, la situación dependerá de cada grupo multinacional. En aquellos casos en que la matriz ya debía pagar el impuesto mínimo global en el exterior, Uruguay busca que ese impuesto pase a recaudarse localmente.

En cambio, existen situaciones específicas vinculadas a los compromisos asumidos por el estado uruguayo con determinados usuarios de zonas francas, que cuentan con un tratamiento particular previsto en la reglamentación.

Los especialistas aclararon que instrumentos como los proyectos promovidos por COMAP continúan vigentes. Sin embargo, las empresas alcanzadas por el impuesto mínimo deberán administrar esos beneficios de forma diferente para no reducir su tributación efectiva por debajo del 15%. "Los beneficios siguen existiendo. Lo que cambia es la forma en que deberán utilizarse para las multinacionales alcanzadas por este régimen", explicó Fabregat.

Aunque el impuesto ya fue incorporado a la legislación uruguaya, aún resta la reglamentación que precisará distintos aspectos operativos para su aplicación. Mientras tanto, las empresas alcanzadas ya comenzaron a realizar los cálculos correspondientes, dado que el nuevo régimen impacta sobre los ejercicios iniciados en 2025.

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