Un año después del anuncio de la adquisición de las operaciones de HSBC Uruguay por parte del gigante brasileño BTG Pactual, por US$ 175 millones, este lunes 13 de julio el cambio será efectivizado, lo que significará no solo un cambio de nombre y de logo para lo que antes era la banca de Hong Kong, sino también un viraje interesante en lo que respecta a la forma de operar que venía siguiendo la institución en el país.
La compra le permitirá a BTG Pactual ingresar al mercado uruguayo con aproximadamente 50.000 clientes y una participación cercana al 7% del sistema bancario privado con un modelo de negocios bastante diferente al de la banca comercial tradicional.
Es que, aunque cuenta con licencia bancaria y ofrece productos bancarios, su ADN es el de un banco de inversión que fue expandiéndose hacia otras áreas financieras y, más recientemente, hacia negocios vinculados con la economía real.
Esa diversificación es una de las claves para entender cómo opera. Una de sus principales características es que no basa su estrategia en una red física de sucursales, como ocurre con bancos tradicionales. En cambio, BTG Pactual apuesta por plataformas digitales, ejecutivos comerciales especializados, atención personalizada para empresas y clientes de alto patrimonio, y equipos sectoriales que trabajan cerca de los clientes.
El grueso de sus ingresos no proviene de cuentas sueldo o cajas de ahorro, sino de servicios financieros de mayor valor agregado. El banco está organizado en varias grandes unidades de negocio, a saber: banco de inversiones, préstamos corporativos y banca empresarial, ventas y trading, administración de fondos de inversión y gestión patrimonial.
En este sentido, BTG Pactual participa en la economía real. No solamente financia empresas sino que también desarrolla negocios directamente vinculados con sectores productivos.
Su negocio de commodities busca integrar distintas etapas de la cadena, desde el productor hasta el comprador internacional, aprovechando el peso de Brasil como exportador agrícola. Según el Financial Times, el banco ya comercializa alrededor de 15 millones de toneladas de commodities al año y busca transformarse en un actor global en ese mercado.
Es decir, en algunos casos BTG Pactual no solo financia una operación: también participa en la estructuración financiera, la cobertura de riesgos, la comercialización internacional e incluso en la intermediación física de determinados productos.
En cuanto a números, al cierre de 2025 BTG Pactual reportó 33.000 millones de reales de ingresos totales, 16.700 millones de reales de utilidad neta ajustada, una Rentabilidad sobre el Patrimonio Promedio (ROAE) de 26,9% (una de las más altas entre los grandes bancos latinoamericanos), 2,5 billones de reales (millones de millones) en activos bajo gestión y administración, sumando Asset Management y Wealth Management, 354.000 millones de reales de captación neta durante el año y 262.300 millones de reales en cartera de crédito. Para dimensionarlo, esos 2,5 billones de reales bajo gestión equivalen aproximadamente a US$ 460.000 millones.
La llegada a Uruguay forma parte de un plan de expansión sostenido por parte de BTG Pactual. De hecho, si bien Brasil sigue siendo su principal mercado, la compañía ya tiene presencia en Chile, Colombia, Perú, Argentina, México, Estados Unidos, Luxemburgo, Portugal, España y Reino Unido.
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